El diputado federal por Zacatecas, Ulises Mejía, encabezó este lunes una gira de trabajo en el municipio de Calera para socializar una nueva iniciativa de ley que busca transformar radicalmente las reglas de operación del programa de precios de garantía. Esta propuesta, construida en colaboración directa con productores y académicos, tiene como eje central el fortalecimiento del sector agrícola, poniendo especial énfasis en la protección de los productores de frijol, quienes representan uno de los pilares económicos más importantes de la entidad zacatecana en este 2026. El legislador federal destacó que la innovación en estas reglas es necesaria para adaptar la política pública a las exigencias actuales del mercado y asegurar que el beneficio económico llegue sin escalas a las familias del campo.
La iniciativa presentada en Calera busca ampliar los canales de comercialización para el grano, permitiendo que los agricultores tengan opciones diversas y seguras para colocar su cosecha. Actualmente, el sistema de comercialización enfrenta retos significativos que esta ley pretende subsanar mediante una estructura más transparente y eficiente. Ulises Mejía señaló que uno de los objetivos prioritarios es garantizar una transparencia absoluta en cada etapa del proceso, desde el acopio hasta el pago final, asegurando que no existan fugas de recursos ni favoritismos que perjudiquen al pequeño productor. La certeza de participación es fundamental para que los trabajadores de la tierra sigan apostando por el cultivo de frijol como un sustento digno y rentable en la región norte de México.
Un punto crítico abordado durante la socialización del proyecto es el combate frontal al intermediarismo, comúnmente conocido como «coyotaje». Durante décadas, los intermediarios han aprovechado la falta de infraestructura y liquidez de los productores para adquirir las cosechas a precios inferiores a los de garantía, obteniendo ganancias desproporcionadas a costa del esfuerzo ajeno. La propuesta legislativa de Mejía contempla mecanismos para cerrar el paso a estas prácticas desleales, fortaleciendo la capacidad de almacenamiento y comercialización directa del Estado. Con esto, se busca que el valor real del trabajo agrícola se quede en las manos de quienes siembran y cosechan, impulsando así una redistribución más justa de la riqueza en las zonas rurales de Zacatecas.
Otro de los beneficios directos de esta reforma es evitar que los productores se vean obligados a endeudarse para sacar adelante sus ciclos agrícolas. La falta de pagos oportunos o de acceso a créditos justos suele empujar a los campesinos a situaciones de insolvencia que comprometen su patrimonio familiar. El proyecto de innovación en las reglas de operación plantea una agilización en los desembolsos de los apoyos y una simplificación de los trámites burocráticos, permitiendo que el flujo de efectivo sea constante y previsible. Al dar certidumbre financiera, el gobierno federal y el legislativo aseguran la continuidad de la producción alimentaria y previenen el abandono de las tierras de cultivo por falta de rentabilidad económica.
Durante el encuentro en el municipio de Calera, el diputado federal también abordó la importancia de las reformas aprobadas recientemente en el Congreso de la Unión. Estas modificaciones legales están diseñadas para armonizar la política económica con los programas sociales que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a nivel nacional. Ulises Mejía enfatizó que existe una alineación total entre el trabajo legislativo y las metas de bienestar del Ejecutivo Federal, asegurando que la soberanía alimentaria sea una realidad tangible para todos los mexicanos. La cercanía con la ciudadanía y el trabajo de tiempo completo son, según el legislador, la única vía para consolidar una transformación que realmente impacte en la calidad de vida de los sectores más vulnerables del sector primario.
La participación de la academia en el diseño de esta iniciativa otorga un sustento técnico y científico a las propuestas de mejora. Los especialistas han aportado modelos de optimización logística y análisis de mercado que permiten que el programa de precios de garantía sea más resiliente ante factores externos como la volatilidad de precios internacionales o el cambio climático. Esta colaboración entre el sector político, el académico y el productivo es lo que Ulises Mejía define como una nueva forma de legislar, donde la teoría y la práctica se encuentran para resolver problemas históricos del campo mexicano. La presencia de expertos en Calera validó la viabilidad técnica del proyecto, generando confianza entre los representantes de los diversos ejidos de la zona.
Finalmente, el diputado reiteró su compromiso de mantener una comunicación constante y de frente con los zacatecanos, bajo la premisa de que «sí hay de otra» cuando se trabaja con honestidad y visión de futuro. El recorrido por los municipios continuará en las próximas semanas para recoger más inquietudes y robustecer el documento final que se discutirá en las comisiones de la Cámara de Diputados. La meta es clara: que el frijol zacatecano sea sinónimo de prosperidad para el productor y de calidad para el consumidor, consolidando a Calera y a todo el estado como un referente de innovación agrícola y justicia social en el actual panorama político de México.
Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media
