Legisladores federales, senadoras y colectivos de la comunidad migrante impulsan una reforma electoral para garantizar derechos políticos plenos a mexicanas y mexicanos que viven en el extranjero, con el objetivo de permitirles votar y ser votados mediante mecanismos directos de representación, durante un encuentro celebrado esta semana en el Senado de la República.
El diputado federal Ulises Mejía Haro, junto con senadoras y organizaciones migrantes como Fuerza Migrante, participó en una mesa de trabajo donde se analizó la necesidad de actualizar el marco electoral mexicano, ante una realidad demográfica que confirma que millones de ciudadanos residen fuera del país y continúan excluidos de la toma de decisiones públicas.

Una democracia que trasciende fronteras
Durante su intervención, Ulises Mejía Haro subrayó que México no puede seguir concibiéndose únicamente desde el territorio nacional, ya que una parte fundamental de su población vive en el exterior y contribuye de manera activa al desarrollo económico, social y cultural del país.
El legislador destacó que el derecho al voto debe ir acompañado del derecho efectivo a ser votadas y votados, mediante esquemas de representación que surjan directamente del respaldo de la comunidad migrante, y no a través de designaciones plurinominales sin vínculo real con dicha población.
“La comunidad migrante no puede seguir siendo vista solo como remitente de remesas. Es ciudadanía activa que exige voz, voto y representación auténtica”, sostuvo.

La voz de la primera senadora migrante
En el encuentro también participó Karina Ruiz, la primera senadora migrante del país, quien enfatizó que la distancia geográfica ha funcionado históricamente como un mecanismo de exclusión política para millones de mexicanas y mexicanos.
Ruiz sostuvo que avanzar hacia una reforma electoral con enfoque migrante es indispensable para construir una democracia plena, en la que todas las personas tengan derecho a elegir, ser electas, incidir en las decisiones colectivas y contar con representación política efectiva.
Añadió que la igualdad sustantiva solo será posible cuando los derechos políticos de las y los migrantes sean exigibles, garantizados y protegidos por el Estado mexicano.

Coincidencias legislativas para una reforma integral
Las senadoras Yeidckol Polevnsky, Geovanna Bañuelos y Lizeth Sánchez coincidieron en que la reforma electoral debe reconocer formalmente a las y los mexicanos en el exterior como parte integral de la nación.
Señalaron que el Estado tiene la obligación constitucional de eliminar barreras administrativas, estructurales e institucionales que hoy dificultan el ejercicio pleno de los derechos políticos de la diáspora mexicana.
Las legisladoras remarcaron que la representación migrante debe ser directa, legítima y con arraigo comunitario, para que las decisiones legislativas reflejen las necesidades reales de quienes viven fuera del país.

Unidad migrante y respaldo social
En la mesa de trabajo participaron también la diputada federal Maribel Solache y representantes de Fuerza Migrante, entre ellos Avelino Meza, quienes respaldaron la necesidad de mantener la organización colectiva como herramienta para defender los derechos políticos de la comunidad migrante.
Los representantes coincidieron en que la reforma electoral no solo debe ampliar derechos, sino fortalecer el vínculo entre México y sus comunidades en el extranjero, particularmente en contextos donde las políticas migratorias internacionales se han endurecido.
Una agenda binacional con visión de futuro
Ulises Mejía Haro y Yeidckol Polevnsky destacaron que el fortalecimiento de los derechos políticos debe ir acompañado de una agenda binacional sólida, que impulse vínculos académicos, empresariales, culturales, turísticos y de infraestructura social en los municipios de origen.
Asimismo, subrayaron la importancia de promover que personas de ascendencia mexicana accedan a espacios de toma de decisiones dentro del sistema político estadounidense, como parte de una estrategia de representación transnacional.
Hacia derechos políticos plenos
Las y los legisladores reiteraron que continuarán acompañando estas causas desde el diálogo, las propuestas y el trabajo legislativo, convencidos de que la participación política de la comunidad migrante es una deuda histórica que debe saldarse.
El debate sobre la reforma electoral migrante abre una discusión de fondo sobre el modelo democrático del país y el reconocimiento pleno de una ciudadanía que, aunque reside fuera del territorio, sigue siendo parte activa de México.
