Ucrania está explorando nuevas estrategias para fortalecer su ejército en medio del conflicto con Rusia. En una colonia penitenciaria en el sureste del país, presos escuchan ofertas de libertad condicional a cambio de unirse al frente de batalla contra la invasión rusa.
El reclutamiento de prisioneros forma parte de un esfuerzo más amplio para enfrentar la grave escasez de personal militar después de años de combate. Esta iniciativa, aunque controversial, busca movilizar hasta 27.000 reclusos para integrarlos a las unidades militares.
Desde que se aprobó la ley de movilización el mes pasado, más de 3.000 presos ya han sido liberados bajo estas condiciones, según informó la viceministra de Justicia ucraniana, Olena Vysotska.
Esta medida, que marca un precedente en Ucrania, está motivada por el deseo de los presos de regresar a casa como héroes y contribuir a la defensa nacional, como lo expresó Ernest Volvach, quien espera unirse al ejército tras cumplir una condena por robo.
