Trump ordena desclasificar archivos sobre OVNIs y vida extraterrestre

El presidente de EU instruyó al Secretario de Guerra y otras agencias a liberar documentos sobre fenómenos aéreos no identificados; critica a Obama por declaraciones sobre el tema

Redacción
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que dará instrucciones a distintas agencias federales para que localicen y desclasifiquen archivos vinculados con objetos voladores no identificados (OVNIs), fenómenos aéreos no identificados (UAP) y eventuales evidencias relacionadas con vida extraterrestre, en una decisión que busca responder al interés público y que se da en medio de tensiones con su predecesor Barack Obama por declaraciones sobre el tema.

«Con base en el gran interés demostrado, ordenaré al Secretario de Guerra y a otros Departamentos y Agencias pertinentes que inicien el proceso de identificación y divulgación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados (FANI) y objetos voladores no identificados (OVNI) …», escribió el mandatario en su cuenta de Truth Social, la red social de su propiedad.

El anuncio se realizó a través de esa plataforma, donde el mandatario señaló que la iniciativa tiene como objetivo reunir y hacer públicos documentos que durante años han permanecido bajo reserva oficial, pues según sus palabras, se trata de asuntos «altamente complejos», pero al mismo tiempo «extremadamente interesantes e importantes» para el público. La orden de Trump para desclasificar archivos OVNIs representa un giro en la política de transparencia del gobierno federal sobre estos temas, tradicionalmente manejados con hermetismo por agencias de inteligencia y defensa.

La declaración llegó horas después de que Trump criticara a su predecesor Barack Obama por unas declaraciones públicas sobre vida extraterrestre. En una rueda de prensa informal a bordo del Air Force One, Trump acusó a Obama de haber filtrado información clasificada, asegurando que «no debería haber hecho eso» y añadiendo que el propio presidente «no sabe si son reales o no». Trump zanjó el asunto con la siguiente frase: «Puede que lo saque del apuro desclasificando».

Obama, por su parte, había reconocido en una entrevista reciente que la vida extraterrestre era estadísticamente probable. «El universo es tan vasto que las probabilidades de que haya vida ahí fuera son buenas», dijo. Aunque seguidamente matizó que él personalmente no había visto evidencias y que sus comentarios se produjeron en una entrevista con preguntas rápidas, distendida e informal, sin acceso a información clasificada.

Pero la tensión entre el gobierno y la opinión pública sobre este asunto no es nueva ni se limita a un intercambio entre expresidentes. El 9 de septiembre de 2025, una audiencia ante el Grupo de Trabajo de la Cámara de Supervisión y Reforma Gubernamental para la Desclasificación de Secretos Federales ya había puesto sobre la mesa la frustración de buena parte del Congreso. La congresista Anna Paulina Luna, que preside el grupo de trabajo sobre UAP, acusó al Pentágono y a la comunidad de inteligencia de «falta de transparencia», denunciando que al grupo de trabajo se le ha denegado el acceso a vídeos y archivos relacionados con incidentes de UAP.

«El pueblo estadounidense no es frágil y no necesita que lo protejan como a niños de la realidad», afirmó Luna en esa ocasión. En la apertura de esa misma audiencia fue aún más directa: «Durante demasiado tiempo, el asunto de los Fenómenos Anómalos No Identificados ha estado envuelto en secretismo, estigma y, en algunos casos, en un rechazo absoluto». Estas declaraciones reflejan el creciente descontento legislativo con la opacidad de las agencias federales en materia de fenómenos aéreos no identificados.

La desclasificación ordenada por Trump plantea un dilema significativo para las agencias de inteligencia y defensa. Gran parte de los datos sobre objetos inusuales en el cielo están clasificados por razones de seguridad comprensibles. Los sensores que los detectan son tecnología punta cuyas capacidades no conviene revelar a potencias rivales como China o Rusia. Si los objetos hubieran sido fabricados por el enemigo, hacer públicos esos datos equivaldría, en la práctica, a anunciar las debilidades del sistema de defensa estadounidense.

A esto se suma el hecho de que ninguna agencia de inteligencia quiere admitir públicamente que hay cosas que no puede identificar, especialmente con los presupuestos multimillonarios que manejan anualmente. La credibilidad institucional y la justificación de los recursos asignados podrían verse afectadas si se revelara la incapacidad técnica para identificar ciertos fenómenos en el espacio aéreo estadounidense.

Sin embargo, existe una solución intermedia que defiende Avi Loeb, astrofísico de la Universidad de Harvard y una de las voces más reconocidas en la búsqueda de evidencia extraterrestre. El investigador propone desclasificar los eventos de hace cincuenta años o más. Las tecnologías empleadas hace medio siglo ya no son sensibles desde el punto de vista estratégico, y liberar esos datos históricos podría acelerar significativamente la investigación científica sin comprometer la seguridad nacional actual.

«Cuando el presidente Obama habló de objetos no identificados, es muy posible que esa información fuera clasificada», asegura el investigador en declaraciones recientes. «Sin embargo, eso no descarta la posibilidad de que algunos de esos objetos puedan representar tecnologías extraterrestres. Para determinar su origen, necesitamos datos más precisos. En la mayoría de los casos, esos datos más precisos simplemente no existen», añadió Loeb, subrayando la necesidad de equilibrar la transparencia con la protección de secretos de Estado.

La orden ejecutiva que Trump planea firmar en los próximos días establecerá un plazo para que las agencias federales identifiquen y entreguen los archivos clasificados relacionados con OVNIs y vida extraterrestre. Se espera que el Pentágono, la CIA, la NSA y otras agencias de inteligencia participen en este esfuerzo de desclasificación, aunque podrían solicitar exenciones para aquellos documentos cuya divulgación consideren que afecta la seguridad nacional.

Organizaciones civiles y grupos de investigación ufológica han recibido con optimismo el anuncio presidencial, aunque mantienen reservas sobre el alcance real de la desclasificación y la posible censura de información sensible. «Es un paso en la dirección correcta, pero estaremos vigilantes para asegurarnos de que no se trata solo de una cortina de humo», declaró un portavoz de la Coalición para la Transparencia de Fenómenos Aéreos.

El debate sobre la existencia de vida extraterrestre y la posible visita de civilizaciones de otros mundos ha cobrado fuerza en los últimos años, impulsado por la desclasificación de videos de la Armada estadounidense que muestran objetos voladores con capacidades técnicas superiores a cualquier tecnología conocida. La decisión de Trump de liberar más archivos podría acercar a la humanidad a responder una de las preguntas más fundamentales: ¿estamos solos en el universo?

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