El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó haber tomado una decisión para lanzar ataques militares contra Venezuela, luego de que diversos medios estadounidenses reportaran que el país se preparaba para bombardear instalaciones militares en ese territorio sudamericano.
El desmentido ocurrió el viernes, cuando Trump, abordo del Air Force One, respondió tajantemente “no” al ser cuestionado por periodistas sobre si había dado luz verde a la operación.
Su declaración contradice un informe publicado por medios como el Miami Herald y The Wall Street Journal, los cuales citaron fuentes cercanas a la administración republicana que aseguraban que Washington estaba listo para actuar “en cuestión de días o incluso horas”.
Medios reportan preparativos militares en aumento
Los reportes periodísticos indicaban que Estados Unidos habría considerado bombardear puertos, aeropuertos y bases navales controladas por las fuerzas armadas venezolanas, presuntamente utilizadas para actividades de narcotráfico y contrabando por parte del Cártel de Los Soles.
Según las filtraciones, el objetivo de la ofensiva sería presionar al gobierno de Nicolás Maduro y debilitar sus redes de apoyo económico y militar. Sin embargo, funcionarios de alto nivel citados por los medios aclararon que Trump “no había tomado una decisión final” sobre ordenar bombardeos en tierra.
“Las fuentes anónimas no saben de qué están hablando”, declaró Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, en respuesta a los informes. “Cualquier anuncio oficial provendría directamente del presidente Trump”.
Contexto regional y presiones diplomáticas
La tensión entre Estados Unidos y Venezuela no es nueva. Desde 2019, durante el mandato de Trump, Washington impuso una serie de sanciones económicas y restricciones energéticas con el objetivo de aislar al régimen de Maduro.
Los rumores sobre una nueva ofensiva militar se producen en un contexto de renovadas presiones internacionales, tras denuncias recientes de la ONU sobre violaciones a los derechos humanos tanto en Venezuela como en las operaciones estadounidenses en el Caribe.
De confirmarse la información, el ataque representaría una de las acciones militares más arriesgadas de Estados Unidos en América Latina en las últimas décadas.
El discurso de Trump contra el narcotráfico
Apenas días antes, Trump había reiterado su compromiso de “detener la entrada de drogas a Estados Unidos”, destacando los bombardeos recientes a embarcaciones en el Pacífico y el Caribe.
“Por fin estamos librando una guerra contra los cárteles. Estamos librando una guerra como nunca antes la han visto, y vamos a ganar esa batalla”, declaró Trump ante tropas estadounidenses en Japón.
Estos ataques marítimos, según datos oficiales, han dejado 61 muertos y tres sobrevivientes desde septiembre, lo que ha generado cuestionamientos de organismos internacionales por el alto costo humano.
ONU denuncia violaciones al derecho internacional
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, criticó duramente las acciones estadounidenses, calificándolas como “violaciones al derecho internacional” y advirtiendo sobre posibles ejecuciones extrajudiciales.
“Estos ataques y su creciente coste humano son inaceptables. Estados Unidos debe ponerles fin”, exigió Türk en un comunicado emitido desde Ginebra.
La acusación de la ONU ha generado debate entre analistas internacionales, quienes advierten que una ofensiva terrestre o aérea contra Venezuela podría agravar la crisis humanitaria y desestabilizar aún más la región.
Trump mantiene postura ambigua
Aunque negó haber autorizado un ataque, Trump no descartó “todas las opciones sobre la mesa”, reiterando que su gobierno “haría lo necesario” para proteger los intereses estadounidenses y frenar el flujo de drogas hacia el país.
Esta ambigüedad ha sido interpretada por observadores como una estrategia política para mantener presión sobre Maduro sin comprometerse públicamente con una intervención militar directa.
Por ahora, no existe confirmación oficial de movilización de tropas o bombardeos inminentes, aunque los reportes han incrementado la tensión diplomática y la atención de la comunidad internacional sobre Venezuela.
La negación de Donald Trump busca enfriar las especulaciones sobre una posible acción militar inmediata contra Venezuela, aunque las filtraciones y movimientos en la región mantienen la incertidumbre.
La comunidad internacional sigue expectante ante el rumbo que tomará la política estadounidense hacia América Latina en los próximos días.
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