El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este martes la aprobación en el Senado de un acuerdo bipartidista para poner fin al cierre gubernamental más largo en la historia del país. El mandatario aseguró que la iniciativa fue posible gracias a que senadores demócratas votaron junto a los republicanos, lo que calificó como una “gran victoria” para su administración.
La medida permitirá reabrir agencias federales y restablecer el pago a más de un millón de funcionarios públicos que permanecieron sin salario durante más de 40 días de “shutdown”.
El Senado rompe el bloqueo político
El Senado aprobó el proyecto de presupuesto con el respaldo de una parte del bloque demócrata, permitiendo avanzar hacia el fin del cierre gubernamental. La Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, votará este miércoles la resolución definitiva para restaurar el funcionamiento del gobierno federal.
Trump destacó durante un discurso por el Día de los Veteranos, celebrado en el Cementerio Nacional de Arlington, que el acuerdo demuestra “unidad y liderazgo”.
“Enhorabuena por una gran victoria”, dijo Trump al presidente de la Cámara, Mike Johnson, durante la ceremonia. “Estamos abriendo nuestro país, que nunca debió haberse cerrado”.
Trump: “Solo quienes odian a nuestro país quieren verlo cerrado”
Durante declaraciones a ESPN, el mandatario insistió en que el cierre gubernamental fue producto de la “obstrucción política” de sus opositores y se mostró confiado en que la Cámara de Representantes aprobará sin dificultad el presupuesto para financiar al gobierno hasta enero.
“Solo las personas que odian a nuestro país quieren verlo cerrado”, afirmó Trump.
El presidente también confirmó que su administración reincorporará a miles de empleados federales despedidos durante el cierre, destacando que “ningún servidor público debe pagar el precio de la división política”.
Impacto del cierre: vuelos reducidos y servicios paralizados
Durante las más de seis semanas de cierre, los servicios públicos esenciales operaron con severas limitaciones. Más de un millón de empleados federales trabajaron sin recibir salario, y sectores clave como el control aéreo y el transporte sufrieron interrupciones.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió que el tráfico aéreo se redujo en un 10% a nivel nacional, justo antes del Día de Acción de Gracias, una de las fechas con mayor movimiento en el país.
“Algunas aerolíneas están reconsiderando sus rutas y operaciones. Esta situación es insostenible”, declaró Duffy desde el Aeropuerto O’Hare en Chicago.
División interna en el Partido Demócrata
El acuerdo, aunque celebrado por la Casa Blanca, fracturó al Partido Demócrata. Ocho senadores de esa bancada votaron a favor del proyecto, rompiendo filas con la dirigencia del partido.
Figuras prominentes como el gobernador de California, Gavin Newsom, calificaron la decisión como “patética”, argumentando que el partido debía mantener la presión sobre Trump para lograr concesiones en temas como salud pública y subsidios.
“Debimos insistir en la extensión de los subsidios médicos para las familias de bajos ingresos”, señaló un senador demócrata bajo anonimato.
El líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, enfrentó críticas internas por no haber logrado mantener la unidad de su bloque. Algunos legisladores incluso han pedido su renuncia.
Contexto: un respiro político para Trump
El cierre de gobierno, el más prolongado de la historia de Estados Unidos, había afectado la popularidad de Trump y generado presión social en varios estados clave. Sin embargo, el reciente avance en el Congreso revierte parcialmente esa tendencia y fortalece su narrativa de eficiencia y negociación.
Analistas políticos sostienen que el presidente busca capitalizar este triunfo como prueba de su capacidad para “romper el estancamiento” y consolidar apoyo dentro del Partido Republicano rumbo a las elecciones intermedias.
Demócratas enfrentan dilema político
El Partido Demócrata ahora enfrenta el desafío de explicar su división interna ante una base electoral que esperaba una posición firme frente al presidente.
Las recientes victorias locales en Nueva York, Nueva Jersey, Virginia y California habían fortalecido su posición, pero el acuerdo en el Senado debilita su discurso de oposición unificada.
“Trump aprovechó la grieta demócrata para presentarse como el líder del consenso, aunque sea momentáneo”, señala la analista política Emily Rosenberg del Center for American Policy.
El acuerdo para reabrir el gobierno representa un alivio temporal para millones de trabajadores y un triunfo político para Trump, que reivindica el control del Congreso y la narrativa del éxito económico.
Sin embargo, la fractura demócrata y la falta de un consenso claro anticipan nuevas tensiones en Washington antes de las próximas negociaciones presupuestales de 2026.
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