El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su conversación con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, realizada este miércoles fue «excelente» y que se enfocó en «alinear» las necesidades de Rusia y Ucrania en el proceso de paz.
Esta llamada se produjo después de su conversación con el presidente ruso, Vladímir Putin, con quien pactó un alto el fuego parcial.
Trump destacó en su red Truth Social que el secretario de Estado, Marco Rubio, y el asesor de Seguridad Nacional, Michael Waltz, serán los encargados de difundir los detalles de lo acordado. Según el mandatario, gran parte de la charla con Zelenski giró en torno a la tregua parcial discutida previamente con Putin, la cual prioriza la protección de infraestructura y energía en Ucrania.
Alto al fuego en marcha
El pacto inicial con Rusia contempla un cese de hostilidades limitado a infraestructuras clave y un eventual alto el fuego marítimo en el Mar Negro. La Casa Blanca subrayó que Ucrania debía aprobar el acuerdo antes de su implementación completa. Mientras tanto, el Kremlin informó que Putin acogió con satisfacción la propuesta de Washington y ordenó a sus tropas suspender ataques contra instalaciones energéticas por 30 días.
Condiciones de Rusia y postura de Ucrania
Desde Moscú, Putin enfatizó que cualquier resolución definitiva del conflicto dependerá del cese de la asistencia militar y de inteligencia occidental a Ucrania. Sin embargo, Trump desmintió que el líder ruso haya solicitado el fin de esta ayuda, aclarando en una entrevista con Fox News que dicho tema no se discutió en su llamada.
Zelenski, por su parte, mostró disposición a evaluar la tregua, aunque insistió en conocer más detalles antes de tomar una decisión. No obstante, pocas horas después de la conversación, Ucrania denunció un ataque masivo ruso contra su red energética, lo que pone en duda la efectividad del cese de hostilidades anunciado por Putin.
Prospectiva:
Si bien el alto el fuego parcial es un paso hacia la paz, la fragilidad del acuerdo y los ataques recientes generan incertidumbre. Las próximas semanas serán clave para definir si este proceso avanza o se estanca en medio de nuevas tensiones.
