El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su confrontación comercial con la Unión Europea al amenazar con un arancel del 200 por ciento sobre los vinos y licores importados de Europa. Esta amenaza se produce tras la imposición por parte de Bruselas de un arancel del 50 por ciento al whisky estadunidense, lo que Washington considera una represalia innecesaria.
A través de su red social Truth Social, Trump acusó a la Unión Europea de ser uno de los bloques más agresivos en términos de aranceles y tasas fiscales, señalando que su principal objetivo es aprovecharse de Estados Unidos. En su mensaje, el mandatario subrayó que la reciente medida de la Unión Europea contra el whisky “es un gravamen desagradable”.
El presidente advirtió que, si la Unión Europea no retira el arancel del 50 por ciento de inmediato, Estados Unidos respondería con un impuesto del 200 por ciento a productos europeos como vinos, champagnes y licores, lo que, según él, favorecería a la producción interna.
Este anuncio llega tras la confirmación de la Comisión Europea de aranceles por un valor de 26 mil millones de euros en represalia por los aranceles estadunidenses del 25 por ciento sobre el acero y aluminio provenientes de Europa. Estas tarifas se aplicarán en dos fases: una comenzando el 1 de abril y la segunda mitad del mismo mes.
A pesar de la escalada, Bruselas ha mostrado disposición para dialogar, resaltando que el aumento de tarifas no beneficia a ninguna de las partes. No obstante, los mercados financieros reaccionaron de inmediato, con caídas en las acciones de empresas europeas de bebidas alcohólicas y pérdidas en los futuros de Wall Street tras el anuncio de Trump.
Este nuevo episodio tensa aún más la relación entre dos de las economías más poderosas del planeta y eleva la preocupación sobre una guerra comercial prolongada. La disputa afecta también a productos emblemáticos como el whisky Bourbon y las motocicletas Harley-Davidson, sumándose a la estrategia de confrontación que ha caracterizado la administración de Trump, especialmente en su relación con China y la Unión Europea.
Prospectiva:
Si no se llega a un acuerdo, los consumidores podrían enfrentar un alza en los precios de vinos y licores europeos en Estados Unidos, mientras que la producción nacional podría verse favorecida.
