Un nuevo accidente sacudió el sur de Italia. Al menos cuatro personas murieron y una más permanece desaparecida tras romperse el cable de un teleférico en Nápoles. La tragedia ocurrió entre Castellamare di Stabia y la cima del monte Faito, una zona muy transitada por turistas.
La caída de la cabina dejó, además, un herido grave que fue evacuado por el equipo de emergencias. Las autoridades confirmaron que los ocupantes eran turistas y empleados del servicio.
Otras dos cabinas también quedaron atrapadas en el aire tras el incidente. Una de ellas, con once personas a bordo, fue rescatada de inmediato. La segunda, con cinco pasajeros, se precipitó por una ladera boscosa.
Hasta el momento, los equipos de rescate continúan buscando al desaparecido. La niebla y las malas condiciones del clima complican las tareas en el monte Faito.
El presidente de Campania, Vincenzo De Luca, lamentó lo ocurrido y ofreció condolencias a las familias de las víctimas. El ministro de Infraestructuras, Matteo Salvini, exigió un informe urgente a la empresa operadora, Ente Autónomo Volturno (EAV).
La historia se repite. Este teleférico ya había protagonizado una tragedia en 1960, cuando una cabina impactó contra el suelo por un fallo humano, dejando cuatro muertos y más de treinta heridos.
Prospectiva: Este trágico suceso abre un fuerte debate sobre la seguridad del transporte turístico en Italia. Las investigaciones definirán responsabilidades y podrían impulsar nuevas regulaciones.
