Tres personas murieron y 50 resultaron heridas tras el derrumbe de un edificio en Bangkok, luego de que un terremoto de 7.7 grados sacudiera el centro de Myanmar. El sismo se sintió en Tailandia y en China.
De acuerdo con los primeros reportes, este terremoto se originó en la falla de Sagaing. Esta grieta tectónica es una de las más activas de la meseta tibetana, formada hace millones de años por el choque entre el subcontinente indio y Asia. Las placas tectónicas separadas por esta falla se desplazan a 18 milímetros al año, acumulando tensión que se libera en sismos devastadores. El de este viernes fue uno de esos eventos catastróficos, que resalta la vulnerabilidad de la región ante estos fenómenos.
El epicentro del terremoto se situó a 17 kilómetros de la ciudad de Mandalay, que tiene alrededor de 1.2 millones de habitantes. Elementos de la Cruz Roja se encuentran en la zona brindando los primeros auxilios y enviando equipos a las zonas más afectadas. Las ciudades de Mandalay, Sagaing, Naypyitaw, Bago y el sur de Shan reportan importantes daños.
Lo sorprendente es que el terremoto también afectó a Bangkok, a más de mil kilómetros de distancia. En la capital tailandesa, las personas salieron despavoridas de los edificios, buscando refugio en las calles. El terremoto fue tan fuerte que provocó que el agua de las piscinas se desbordara.
Este terremoto es el mayor que ha sacudido Myanmar desde 1946, y probablemente el más fuerte de la región en tiempos modernos. Las pérdidas humanas y materiales aún no se conocen por completo, pero la magnitud de los daños podría ser significativa. El Servicio Geológico de Estados Unidos informó que el movimiento telúrico tuvo una profundidad de 10 kilómetros, lo que incrementó su impacto en las áreas cercanas.
Prospectiva:
El terremoto de Myanmar resalta la constante amenaza sísmica en la región de la meseta tibetana, especialmente a lo largo de la falla de Sagaing. Aunque las autoridades están respondiendo rápidamente, la infraestructura de la zona sigue siendo vulnerable a eventos de este tipo. Es crucial invertir en tecnologías de prevención sísmica y fortalecer las estructuras en las ciudades más expuestas. A medida que los sismos en esta región se incrementan, los esfuerzos internacionales de cooperación y rescate serán clave para mitigar los efectos de estos desastres naturales.
