Claudia Sheinbaum formalizó este lunes el nombramiento de Tatiana Clouthier como titular del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME), un movimiento estratégico en medio del recrudecimiento de las políticas migratorias en EU bajo el posible regreso de Donald Trump. Con más de 19,663 repatriados desde 2024, el rol de Clouthier será clave para proteger derechos humanos, gestionar consulados y contener la crisis.
La designación, anunciada en redes sociales por el IME, llega en un contexto donde migrantes denuncian maltratos durante deportaciones, pese a las negativas oficiales de México. Clouthier, exsecretaria de Economía y coordinadora de campaña de AMLO, prometió priorizar la vinculación con la diáspora mediante programas de salud, educación y apoyo financiero en los 50 consulados en EU y Canadá.
¿Por qué Sheinbaum eligió a Clouthier? Su perfil combina experiencia política y conexión con el norte del país: originaria de Sinaloa y radicada en Nuevo León, domina inglés y tiene trayectoria en administración pública. Tras su salida del gabinete en 2022, regresa ahora para enfrentar un desafío mayor: negociar con un posible gobierno de Trump, cuyo enfoque antiinmigrante podría intensificar las deportaciones.
El IME no solo busca mitigar los efectos de las devoluciones masivas, sino también mantener viva la identidad mexicana en el extranjero. Sin embargo, críticos cuestionan si Clouthier, cercana a López Obrador pero sin experiencia directa en migración, podrá equilibrar diplomacia y presión ante EU. Su primer reto: responder a las más de 10,000 quejas anuales por abusos en centros de detención estadounidenses.
Prospectiva:
El éxito de Clouthier dependerá de su capacidad para articular respuestas rápidas ante políticas hostiles y garantizar recursos a consulados. Si logra alianzas con grupos migrantes y presión internacional, podría reducir el impacto de las deportaciones. No obstante, un escenario con Trump en la Casa Blanca exigiría una estrategia más agresiva, incluso litigios por derechos humanos. El IME, bajo su mando, podría convertirse en un termómetro no solo de la relación México-EU, sino del peso real de Sheinbaum en la política exterior.
