En Sinaloa, la violencia entre las facciones rivales del cártel de Sinaloa, Los Mayos y Los Chapitos, ha dejado un saldo trágico de 32 muertos y 30 detenidos, según el último informe del secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval. Entre las víctimas fatales se encuentran dos militares, y se ha confirmado que las confrontaciones han sido intensas y extendidas. Sandoval también anunció la llegada de refuerzos al estado para fortalecer la seguridad y proteger a la población civil.
El general Sandoval proporcionó detalles sobre los enfrentamientos que comenzaron el 9 de septiembre, poco después de la captura en Estados Unidos de Ismael «El Mayo» Zambada, uno de los cofundadores del cártel de Sinaloa. Zambada se declaró no culpable de los cargos de narcotráfico en su primera audiencia en la Corte de Brooklyn, en Nueva York. Tras su detención, las autoridades mexicanas implementaron un robusto plan de inteligencia y seguridad para anticipar y controlar cualquier reacción violenta.
A pesar de cinco semanas de monitoreo sin indicios de confrontaciones, la situación se intensificó en la sexta semana. Sandoval explicó que los datos emergentes llevaron al incremento de tropas y refuerzos en áreas clave como Culiacán y el sur del estado, con el objetivo de proteger a la ciudadanía y contrarrestar a los grupos delictivos. Las medidas preventivas incluyeron la asignación de tropas locales y una vigilancia más estricta en zonas críticas.
Desde el 9 de septiembre, se han registrado al menos 13 enfrentamientos entre las células del cártel de Sinaloa y las fuerzas armadas que patrullan la región. Las confrontaciones han sido particularmente frecuentes en Culiacán, donde se han concentrado los esfuerzos para asegurar el orden. Durante estos operativos, se han asegurado 30 miembros del cártel, junto con un arsenal significativo que incluye 115 armas, 14 de ellas cortas, y equipos de comunicación y vehículos blindados.
Lamentablemente, el conflicto ha resultado en la muerte de un oficial y un sargento, con nueve militares y un civil heridos. De los 30 fallecimientos reportados, 22 ocurrieron en Culiacán, lo que subraya la necesidad de la presencia militar reforzada en esta área crítica. El gobierno federal ha desplegado 2,200 elementos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional en Sinaloa, con el fin de mantener el control y minimizar las bajas civiles.
Además del personal militar, el refuerzo incluye vehículos terrestres y aéreo. Se han desplegado 50 camionetas, cinco aviones T6 de la Fuerza Aérea Mexicana y uno más de la Secretaría de Marina, así como cuatro helicópteros artillados y uno adicional de la Marina. Estos recursos están destinados a realizar reconocimientos aéreos y operaciones de control en áreas con alta actividad delictiva.
