Un fuerte sismo de magnitud 7,1 sacudió la costa sur de Japón el jueves, especialmente la isla de Kyushu. Las autoridades reportaron que nueve personas resultaron heridas, la mayoría con lesiones leves. No se registraron daños graves, y las alertas de tsunami emitidas tras el sismo fueron levantadas horas después.
El epicentro del terremoto se localizó en el mar cerca de la costa oriental de Kyushu, a una profundidad de 30 kilómetros. Las olas de tsunami alcanzaron hasta 50 centímetros en algunas áreas, pero no provocaron daños significativos. Sin embargo, la situación ha generado nuevas preocupaciones entre los sismólogos sobre la actividad sísmica en la fosa de Nankai, una zona conocida por producir terremotos devastadores en el pasado.
La Agencia Meteorológica de Japón realizó una reunión de emergencia para evaluar el riesgo de futuros sismos en la región. Aunque no se prevé un terremoto inminente, las autoridades instaron a los residentes a revisar sus planes de preparación. El primer ministro Fumio Kishida también pidió a la población mantenerse informada y evitar la difusión de información errónea.
Las operaciones de trenes y vuelos en la región afectada fueron temporalmente suspendidas para realizar revisiones de seguridad. Los reactores nucleares en Kyushu y Shikoku no sufrieron daños, pero la posibilidad de réplicas mantiene a las autoridades en alerta. Japón, situado en el Anillo de Fuego del Pacífico, es uno de los países más propensos a terremotos en el mundo.
