El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que el exgobernador Silvano Aureoles se encuentra en calidad de prófugo y la Fiscalía General de la República (FGR) ya lo busca, esto tras la orden de aprehensión emitida por una jueza federal. Se le investiga por corrupción en la construcción de cuarteles de la Policía Estatal y peculado.
Antes, durante «la mañanera del pueblo», la presidenta de México, Claudia Sheinbaum mencionó que la investigación contra Aureoles y sus colaboradores no tiene relación con su administración, ya que el caso está en manos de la FGR desde hace varios años. “Es un asunto de la Fiscalía desde hace años. Esta carpeta de investigación no es un asunto del Gobierno federal, ni de la presidenta, ni del Gabinete”, enfatizó.
Asimismo, Sheinbaum Pardo reiteró que su administración no intervendrá en el caso y que será la Fiscalía quien brinde información al respecto. “Es un asunto de la Fiscalía frente a una denuncia que se presentó hace años. Entonces, no tengo más conocimiento y que sea la Fiscalía quien informe de esta situación”, puntualizó.
Cuatro exfuncionarios de la administración de Aureoles ya fueron detenidos y se les dictó prisión preventiva justificada.
Entre los detenidos se encuentran:
- Carlos Maldonado Mendoza, exsecretario de Finanzas.
- J. Antonio Bernal Bustamante, extitular de Seguridad Pública.
- Mario Delgado Murillo, exdelegado administrativo de la Secretaría de Finanzas y Administración.
- Elizabeth Villegas Pineda, exfuncionaria de la Secretaría de Seguridad Pública (SSPC).
Los cuatro excolaboradores de Aureoles Conejo enfrentan acusaciones por peculado, ejercicio indebido del servicio público, asociación delictuosa y lavado de dinero.
Se espera que el próximo jueves 6 de marzo se defina la situación jurídica de los exfuncionarios implicados en el caso, mientras las investigaciones continúan su curso.
Prospectiuva:
El caso de Silvano Aureoles representa no solo una investigación sobre presunta corrupción, sino un conflicto político que podría tener repercusiones significativas en la política local y nacional. A medida que la FGR avanza con el caso, diversos factores, como la imparcialidad judicial, la respuesta política de los actores involucrados y la percepción ciudadana, jugarán un papel crucial en el desenlace de este proceso. Los próximos meses serán claves para determinar si el caso se resuelve de manera efectiva o si se convierte en un tema de controversia que afecte el panorama electoral y la confianza en las instituciones gubernamentales.
