El 3 de diciembre, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reafirmó en su conferencia mañanera que el gobierno mexicano no contempla la posibilidad de que las fuerzas armadas de Estados Unidos ingresen al país para combatir el crimen organizado. Esta declaración surge después de las recientes declaraciones de Donald Trump, quien, durante su campaña presidencial, había sugerido esta medida como parte de sus promesas para abordar la violencia en México.
La mandataria mexicana destacó que, a pesar de las declaraciones de Trump, las relaciones entre ambos países se mantienen positivas. En una llamada reciente con el próximo presidente de Estados Unidos, Sheinbaum explicó que se acordó mantener una colaboración respetuosa en torno a la soberanía nacional. «No va a ocurrir, tenemos buena relación con el presidente Trump. En la llamada que tuvimos hablamos sobre la cooperación en términos de soberanía y él estuvo de acuerdo», afirmó desde Palacio Nacional.
Sheinbaum también precisó que México tiene las herramientas y el personal capacitado necesario para hacer frente al crimen organizado, y agradeció la disposición de Trump para ofrecer apoyo. «Me preguntó en qué podía colaborar y le dije que ya habrá tiempo. No va a haber una invasión, no es un escenario que tengamos en mente», reiteró la presidenta de México, subrayando la autonomía y soberanía del país en la lucha contra la delincuencia.
Esta declaración subraya la postura firme del gobierno mexicano en mantener el control sobre sus políticas de seguridad, al tiempo que busca mantener una relación de cooperación con Estados Unidos sin comprometer la soberanía nacional.
