La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el ambicioso Plan México, una estrategia que busca catapultar al país de la doceava a la décima economía mundial y crear 1.5 millones de empleos. Desde el emblemático Museo Nacional de Antropología, Sheinbaum enfatizó que este plan no solo apunta al crecimiento económico, sino también al bienestar de todos los mexicanos.
Uno de los principales objetivos es reducir la dependencia de importaciones provenientes de países asiáticos, especialmente de China, y lograr que el 50% de la proveeduría y el consumo nacional se produzca dentro del territorio mexicano. Esto implica un impulso decisivo a la industria nacional, fortaleciendo la producción interna para consolidar la autosuficiencia del país.
Además, el plan contempla la simplificación de trámites para facilitar la inversión, con la meta de elevar la inversión del 25% al 28% del PIB en 2023. Esta medida busca atraer capital tanto nacional como extranjero, eliminando barreras burocráticas que históricamente han frenado el crecimiento económico. Según Sheinbaum, actualmente existen 277 mil millones de dólares en inversiones interesados en entrar a México, lo que representa una oportunidad histórica para posicionar al país como un referente global en competitividad económica.
El Plan México no solo se enfoca en el desarrollo interno, sino también en la integración de América del Norte como la región más competitiva del mundo. La presidenta subrayó que este proyecto es una visión de largo plazo para el presente y futuro de México, un esfuerzo colectivo donde la participación de todos los sectores es fundamental.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, definió este plan como una auténtica “carta de navegación” hacia una nueva era de desarrollo económico. Explicó que el proyecto es el resultado de seis meses de trabajo conjunto entre el sector privado nacional, el gobierno federal y los 32 secretarios de desarrollo económico estatales.
Por su parte, Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico, resaltó la importancia de generar empleos bien remunerados y fomentar emprendimientos con impacto social. También destacó la necesidad de promover el comercio justo, fortalecer la competitividad internacional mediante el aprovechamiento de los tratados de libre comercio, y garantizar la resiliencia de las cadenas de valor para que México sea menos vulnerable ante crisis globales. Además, Gómez Sierra subrayó la relevancia de mejorar el nivel de vida de los jóvenes a través de más oportunidades educativas y laborales, así como de asegurar la seguridad y sostenibilidad de las inversiones para ofrecer un entorno estable a los inversionistas.
En este contexto, el empresario Claudio X. González Laporte, dueño de Kimberly-Clark de México, enfatizó que el Plan México será clave para reforzar la unidad entre los países que conforman el T-MEC. Destacó que la palabra clave para el éxito de este plan es unidad, ya que solo mediante la colaboración se podrá lograr un crecimiento económico sostenido y mantener relaciones sólidas con los socios comerciales, especialmente con la nueva administración de Estados Unidos.
La presidenta Sheinbaum también dejó claro que este plan contempla metas y proyectos específicos adaptados a cada entidad federativa, garantizando que el crecimiento económico alcance todas las regiones del país de manera equitativa.
