Sheinbaum niega investigación a Adán Augusto por «La Barredora»

La presidenta afirma que no hay pesquisas de la FGR o Anticorrupción contra el senador; dice que su salida fue una decisión personal.

Redacción
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La presidenta Claudia Sheinbaum negó este martes 3 de febrero que exista una investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) o de la Secretaría de la Función Pública en materia de anticorrupción en contra del senador Adán Augusto López Hernández, luego de que se le cuestionara si su reciente renuncia a la coordinación de Morena en el Senado estaba relacionada con presuntos vínculos con el grupo delictivo «La Barredora» de Tabasco. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que, hasta donde ella sabe, no hay ninguna indagatoria formal en curso y atribuyó la salida del legislador a una decisión personal para enfocarse en el trabajo territorial del partido rumbo a 2027.

Sheinbaum respondió de manera directa a las preguntas de los medios sobre las versiones periodísticas que han vinculado al exsecretario de Gobernación con la organización criminal liderada por Hernán Bermúdez Requena, alias «La Barredora». «¿Cuáles investigaciones? Han salido notas periodísticas, pero no hay, que yo sepa, y en todo caso que diga la Fiscalía si hay investigaciones. Él toma la decisión de dejar la coordinación en el Senado y va a ayudar ahí en el territorio», declaró. Además, hizo un llamado para que, en caso de que alguien tenga elementos para una denuncia, la presente formalmente: «tampoco en la Secretaría Anticorrupción hay querella, por lo que si hay alguien que quiere presentar una denuncia, que la presente».

La presidenta también se refirió al desgaste político que pudiera existir alrededor de la figura de Adán Augusto López, sugiriendo que es un factor que la propia ciudadanía puede evaluar. «La gente debe evaluar si hay un ‘desgaste político’ del excoordinador de Morena en el Senado», señaló, en un reconocimiento tácito de que las polémicas públicas sobre sus relaciones personales y su patrimonio han generado un costo en términos de imagen, independientemente de la existencia o no de procesos judiciales.

Respecto al relevo en la coordinación de la bancada morenista, Sheinbaum aclaró que la elección de Ignacio Mier como nuevo coordinador fue una decisión interna de los propios senadores y senadoras del partido. «Sobre el nombramiento de Ignacio Mier como coordinador de los morenistas en la Cámara Alta, es una decisión de los senadores y las senadoras de Morena», afirmó, distanciando al Ejecutivo de lo que presenta como una resolución autónoma del grupo parlamentario. Al final de su intervención, agradeció a los legisladores de Morena, PT y PVEM por la aprobación de reformas constitucionales y legales recientes.

Previamente, el lunes 2 de febrero, Adán Augusto López Hernández había rechazado categóricamente en una conferencia de prensa que la presidenta Sheinbaum lo hubiera presionado para dejar el cargo. El político tabasqueño calificó como falsas las versiones sobre una supuesta imposición desde Palacio Nacional y explicó que su decisión fue personal, meditada y coherente con su trayectoria. «Cuando decido involucrarme en tareas políticas, especialmente de territorio, suelo hacerlo de tiempo completo, incluso dejando cargos antes de concluirlos», argumentó, reiterando que su objetivo ahora es fortalecer al partido de cara al proceso electoral de 2027.

Las declaraciones de Sheinbaum buscan cerrar un capítulo de especulación que podría dañar tanto al senador como al partido en el poder. Al desmentir la existencia de investigaciones, la presidenta intenta desvincular la salida de Adán Augusto López de cualquier sospecha de ilegalidad, reencauzando la narrativa hacia una reestructuración estratégica y voluntaria. Sin embargo, el hecho de que ella misma mencione el «desgaste político» reconoce que las acusaciones públicas, aunque no judiciales, han tenido un efecto tangible en la percepción sobre uno de los operadores más conocidos del morenismo.

Este episodio refleja el delicado equilibrio que debe mantener el gobierno al manejar crisis de imagen que involucran a figuras cercanas al expresidente López Obrador y al propio proyecto de la «Cuarta Transformación». La respuesta de Sheinbaum combina un respaldo formal a la legalidad (al negar investigaciones) con un distanciamiento estratégico (al señalar el desgaste y atribuir la decisión al propio interesado). El futuro político de Adán Augusto López ahora dependerá de su capacidad para operar de manera efectiva en el trabajo territorial, lejos del foco mediático constante del Senado, mientras el partido busca sanear su imagen de cara a los próximos comicios.

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