La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo evitó responder preguntas sobre la entrega de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega a Estados Unidos. Los exfuncionarios de Sinaloa se entregaron voluntariamente tras ser acusados de vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Durante su visita a Mérida, Yucatán, la mandataria fue cuestionada sobre estos casos que complican la situación del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya. Sin embargo, Sheinbaum no ofreció información sobre la entrega de los funcionarios de Sinaloa.
Exsecretarios sinaloenses se entregaron tras acusaciones
Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública, y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas de Sinaloa, se entregaron a autoridades estadounidenses dos semanas después de ser acusados.
Estados Unidos los señala por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa durante su gestión en el gobierno estatal. Ambos funcionarios son considerados piezas clave en el caso que involucra a políticos sinaloenses.
La entrega voluntaria de ambos exfuncionarios agrava la situación del gobernador morenista Rubén Rocha Moya, quien permanece sin aparecer públicamente desde que estalló el escándalo.
Jubilados protestan contra eliminación de pensiones
Durante la visita presidencial a Mérida, jubilados de CFE, Pemex y del Centro Nacional de Control de Energía protestaron contra la eliminación de las «pensiones doradas».
Los manifestantes gritaron consignas como «¡No a la retroactividad!» y «¡Son pensiones ganadas con trabajo!» al paso de la presidenta Sheinbaum.
Eduardo Negrete, de la alianza de jubilados afectados, indicó que son aproximadamente 40 mil extrabajadores perjudicados. Las afectaciones van desde 1% hasta 60% en las pensiones, según explicó.
Trabajadores buscan vía legal internacional
Los jubilados entregaron un documento a la presidenta durante la inauguración del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios No. 305 en Mérida.
Negrete confirmó que buscan una vía legal, incluso internacional, para revertir los recortes. Los trabajadores señalaron que padecen problemas psicológicos y emocionales por las reducciones.
«Ya a nuestra edad de sesenta y tantos años o más, ya no es tan fácil conseguir trabajo», expresaron los manifestantes. Pidieron a Sheinbaum que haga «recapacitar al Congreso» sobre esta medida.
La jubilada de CFE, Cecilia Navarro, destacó que entre los afectados hay compañeros que sufrieron riesgos laborales, amputaciones y quemaduras durante su vida laboral.
