Sheinbaum acelera cambios en su gabinete para fortalecer la 4T

Jair Figueroa
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La presidenta Claudia Sheinbaum avanza en la consolidación de su estilo de gobierno dentro de la Cuarta Transformación. Realiza cambios estratégicos en su gabinete y fortalece perfiles técnicos mientras desplaza figuras heredadas del sexenio de López Obrador.

A casi 20 meses de su administración, la mandataria mantiene los pilares del obradorismo. Sin embargo, imprime una visión más institucional y técnica en la conducción del gobierno federal. Especialistas consideran que desarrolla una «reconfiguración silenciosa» del poder político dentro del movimiento morenista.

Sheinbaum realiza 13 movimientos clave en el gabinete federal

Desde octubre de 2024, la presidenta ejecutó alrededor de 13 cambios relevantes en el gabinete. Los movimientos muestran un patrón claro hacia la profesionalización y lealtad personal.

Rogelio Ramírez de la O dejó la Secretaría de Hacienda tras estabilizar el primer presupuesto. En su lugar llegó Édgar Amador Zamora, quien colaboró previamente con Sheinbaum en la Ciudad de México como secretario de Finanzas.

En Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez asumió el cargo tras la salida de Juan Ramón de la Fuente. Velasco representa una nueva generación diplomática con experiencia en relaciones bilaterales con Estados Unidos y negociaciones comerciales.

La Secretaría de Bienestar también registró cambios. Ariadna Montiel dejó el cargo y fue sustituida por Leticia Ramírez Amaya, exsecretaria de Educación cercana a la presidenta.

En mayo de 2026, Columba Jazmín López Gutiérrez se convirtió en la primera mujer al frente de la Secretaría de Agricultura. Su perfil técnico se especializa en agroecología y sustentabilidad.

La presidenta fortalece cuadros provenientes de la Ciudad de México

Uno de los patrones más visibles es el fortalecimiento de funcionarios que colaboraron con Sheinbaum durante su gestión capitalina. Entre los nombres destacan Omar García Harfuch, Jesús Antonio Esteva, Luz Elena González y Ernestina Godoy.

Estos perfiles comparten características comunes: experiencia técnica, gestión administrativa y cercanía política con la presidenta. Especialistas consideran que este grupo representa el núcleo operativo del nuevo estilo presidencial.

La estrategia de seguridad muestra diferencias frente al obradorismo. Aunque mantiene el discurso de «atender causas», la administración fortaleció operativos focalizados, inteligencia criminal y coordinación policial. Los resultados muestran mayores decomisos y capturas comparados con los primeros meses del sexenio anterior.

El sector energético refleja ajustes técnicos importantes. Mientras López Obrador priorizó el fortalecimiento petrolero, Sheinbaum impulsa energías renovables, eficiencia energética y movilidad sustentable.

El estilo presidencial marca diferencias con AMLO

Analistas describen el estilo de Sheinbaum como más técnico e institucional. La presidenta utiliza indicadores, datos estadísticos y análisis científicos. Esto contrasta con el estilo político y carismático de López Obrador.

Los cambios también tienen lectura electoral. Tras retrocesos locales de Morena en 2025, el gobierno federal busca fortalecer la estructura partidista rumbo a las elecciones intermedias de 2027.

Especialistas interpretan los movimientos como una «purga suave» para consolidar liderazgo propio. Se reducen dependencias internas y se fortalecen lealtades personales, pero sin ruptura pública con el obradorismo.

El éxito del nuevo estilo presidencial dependerá de resultados en seguridad, crecimiento económico y retención de mayoría legislativa. Sheinbaum enfrenta retos como la renegociación del T-MEC y presiones comerciales de Estados Unidos.

La presidenta parece construir una versión más técnica e institucional de la 4T, manteniendo lealtad al legado de López Obrador pero marcando diferencias operativas que podrían redefinir el movimiento gobernante.

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