El Senado de la República, aprobó por unanimidad la solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum para permitir el ingreso de personal militar armado de Estados Unidos a México. Con 76 votos a favor y ninguno en contra, esta decisión aviva el debate sobre la soberanía nacional y la cooperación en seguridad con el país vecino.
En este contexto, el entrenamiento denominado “Ejercicios Combinados Conjuntos” se llevará a cabo en dos fases. La primera se realizará del 7 de abril al 3 de mayo de 2025 en el Centro de Adiestramiento Regional de la I Región Militar en San Miguel de los Jagüeyes, Estado de México. Luego, del 4 al 15 de mayo de 2025, continuará en el Centro Nacional de Adiestramiento en Santa Gertrudis, Chihuahua.
Participarán 11 elementos del 7/o. Grupo de Fuerzas Especiales del Comando de Operaciones Especiales Norte. Estos militares llegarán a México a bordo de una aeronave C-130 Hércules de la Fuerza Aérea de Estados Unidos con el objetivo de fortalecer la capacitación conjunta con las fuerzas mexicanas.
Por otro lado, es importante recordar que desde el inicio de su mandato, Donald Trump promovió la militarización de la frontera con México para combatir el narcotráfico y el tráfico de fentanilo. Como resultado, las tensiones en la relación bilateral aumentaron considerablemente. Ahora, con esta nueva autorización, surgen inquietudes sobre el alcance de la cooperación en seguridad entre ambos países y su posible impacto en la soberanía nacional.
Prospectiva:
En el futuro, esta medida podría sentar un precedente clave en los acuerdos militares entre México y Estados Unidos. Dado que la lucha contra el crimen organizado sigue siendo una prioridad, es probable que la colaboración en seguridad continúe evolucionando en los próximos años.
