El Proyecto de Presupuesto de Egresos 2025 presentado por la Secretaría de Hacienda ante la Cámara de Diputados ha generado preocupaciones en varios sectores clave del país. Entre los más afectados se encuentran salud, defensa y educación superior, los cuales verán reducciones significativas en sus recursos para el próximo año.
El sector salud, uno de los más golpeados por la pandemia de Covid-19, será el más castigado en el presupuesto 2025. Para el Ramo 12 de salud, se planteó una reducción del 31%, pasando de 96,989 millones de pesos en 2024 a 66,693 millones en 2025. Esta disminución afectará varios programas clave, como salud rural, vacunación, proyectos de innovación y la salud sexual, reproductiva e infantil.
El gobierno federal argumenta que estos recortes son necesarios para reducir el déficit público que se ha acumulado durante los últimos dos años del sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, para especialistas en salud como el diputado Éctor Jaime Ramírez, estos recortes son un claro mensaje de que la salud de los mexicanos no es una prioridad para el gobierno actual.
Con la reciente nominación de David Kershenobich como secretario de Salud, uno de los principales desafíos será aumentar el presupuesto del sector y reducir el número de mexicanos sin seguridad social, que aumentó de 20 a 50 millones durante el gobierno anterior. Este es un tema crítico, ya que los programas de salud y la infraestructura hospitalaria requieren más recursos para cubrir las necesidades de la población.
A pesar de la preocupación por los recortes, el gobierno defiende su postura, subrayando que estos ajustes son parte de un esfuerzo más amplio para equilibrar las finanzas públicas. Sin embargo, críticos como Ramírez aseguran que recortar fondos en salud pública afectará directamente a los sectores más vulnerables de la población.
Otro sector que experimentará un recorte significativo es la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). El presupuesto propuesto para el Ejército Mexicano en 2025 es de 151,994 millones de pesos, lo que representa una disminución del 41.4% respecto al presupuesto de 2024, que ascendió a 259,433 millones de pesos.
A pesar de la reducción, los 151,994 millones serían el segundo presupuesto más alto asignado a la Defensa Nacional en los últimos seis años. La mayor parte de estos fondos se destinará a salarios, prestaciones y materiales y suministros para la base trabajadora del Ejército, aunque también se asignarán recursos a proyectos de infraestructura como el Tren Maya y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
El sector de educación superior también se verá afectado por el presupuesto 2025. La UNAM será una de las instituciones más perjudicadas, con un recorte de 5,360.1 millones de pesos respecto a los 50,418 millones aprobados para 2024. Esto representa más de la mitad de los 10,268 millones de pesos de recorte que afectarán a toda la educación superior en México.
El presupuesto propuesto para la UNAM en 2025 es de 45,058 millones de pesos, lo que ha generado fuertes críticas. La universidad ha expresado su preocupación por cómo este recorte afectará su capacidad para expandir la matrícula estudiantil y mantener su calidad educativa. Esta reducción contrasta con las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien había asegurado previamente que las universidades autónomas recibirían un incremento similar a la inflación.
Además del recorte específico a la UNAM, el presupuesto para educación superior en su conjunto experimentará una disminución, pasando de 112,061 millones de pesos en 2024 a 101,793 millones en 2025. Esto afectará a diversas universidades y centros de educación superior, que se enfrentan a la dificultad de mantener su operatividad con menos recursos.
