El bloqueo en las vías del tren que conecta Veracruz y Puebla ha causado pérdidas significativas para el sector empresarial, estimadas en al menos mil 200 millones de pesos. Desde que comenzó la protesta hace 18 días, industriales y productores han alertado sobre un inminente desabasto de diversos insumos vitales para la producción en múltiples sectores, incluyendo cosméticos, refrescos, fertilizantes y productos químicos.
La manifestación se inició el 24 de septiembre en la comunidad de Puente Colorado, en Chapulco, Puebla, donde los habitantes cerraron el paso a los trenes de carga. Su principal demanda es que la empresa Ferrocarril del Sureste aborde la escasez de agua que afecta a la región, un problema que se originó hace dos años tras el descarrilamiento de varios vagones que derramaron químicos, contaminando los mantos acuíferos y un pozo que abastecía a la comunidad.
A pesar de los esfuerzos de las autoridades poblanas por negociar una solución, hasta el momento no se ha logrado destrabar la situación. Raúl Prieto, delegado de la Canacintra en Coatzacoalcos, advirtió que la falta de materias primas ha llevado a algunas empresas refresqueras al borde de paralizar su producción por la escasez de implementos necesarios para la elaboración de envases.
La parálisis en las vías no solo afecta a la industria refresquera; también está comprometiendo el suministro de maíz para las granjas en la zona de Tehuacán, Puebla. Jorge García, presidente de la Asociación de Avicultores de Tehuacán, alertó sobre el riesgo de desabasto de alimentos, señalando que “es importante que la gente entienda que no estamos escondiendo el problema, sino que es consecuencia de la falta de insumos”.
Sergio Plata, líder de los industriales de AIEVAC en el sur de Veracruz, destacó que el sureste mexicano produce el 90% de las materias primas para cosméticos, fertilizantes y productos químicos. Con más de 25 mil toneladas de productos detenidos, la industria podría enfrentar una crisis inminente si el bloqueo continúa sin una resolución.
Los efectos económicos del bloqueo son palpables, con más de 60 mil toneladas de productos químicos varados. La situación refleja una creciente tensión entre las necesidades de la comunidad afectada y las consecuencias para el sector empresarial, que se encuentra en un punto crítico debido a la falta de recursos para operar.
Finalmente, la prolongación de este conflicto subraya la urgencia de encontrar una solución que contemple tanto las demandas de los habitantes de Puente Colorado como la recuperación de la actividad económica en la región. A medida que el tiempo avanza, la presión aumenta sobre las autoridades para que tomen medidas efectivas y se restablezca el flujo de insumos esenciales.
