Durante su invasión en Ucrania, Rusia ha perdido más de 3 mil tanques, lo que equivale a todo su inventario activo antes del conflicto. Sin embargo, cuenta con suficientes vehículos blindados de menor calidad almacenados para reemplazarlos por años.
Ucrania también ha sufrido pérdidas considerables desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. No obstante, los reabastecimientos militares occidentales le han permitido mantener sus inventarios y mejorar la calidad de sus equipos, según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos con sede en Londres.
Los inventarios almacenados de Rusia indican que Moscú podría soportar al menos tres años más de grandes pérdidas y reponer los tanques, aunque con un nivel técnico inferior. Esto, a pesar de las sanciones occidentales y el estancamiento del conflicto, que podría persistir hasta 2024.
El Senado estadounidense está a punto de aprobar un nuevo proyecto de ley de ayuda militar a Ucrania esta semana, mientras que los mandos ucranianos se preparan para continuar combatiendo en un frente de mil kilómetros.
La capacidad de la vasta industria armamentística rusa para producir nuevos tanques y armas se verá puesta a prueba en medio de las sanciones occidentales. Los ejecutivos de la industria rusa han señalado un aumento en la producción militar, y los funcionarios rusos planean reanudar la producción del tanque T-80.
El gasto mundial en defensa ha aumentado un 9 por ciento desde 2022, y se espera que continúe aumentando en 2024, según el informe Military Balance.
