El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que Latinoamérica está «llena» de países aliados de Washington durante una audiencia ante el Senado estadounidense. Rubio calificó esta situación como un «logro importante», aunque señaló excepciones en Nicaragua, Cuba, Venezuela, Brasil y Colombia.
Estados Unidos identifica aliados y adversarios en la región
«En términos generales, se trata ahora de una región llena de aliados de Estados Unidos, de líderes afines a Estados Unidos y de una orientación favorable hacia Estados Unidos», destacó Rubio durante su comparecencia.
El jefe de la diplomacia estadounidense precisó las excepciones a esta alianza regional. Mencionó a Nicaragua, Cuba y Venezuela como países que presentan desafíos. También incluyó a Brasil, que atraviesa un ciclo electoral, y al actual gobierno de Colombia, cuyo presidente calificó como «problemático».
Rubio subrayó que la región cuenta con «una coalición de países amigos» alineados para trabajar en temas de seguridad. Esta coalición forma parte del Escudo de las Américas, una alianza impulsada por el presidente Donald Trump para combatir el narcotráfico.
El Escudo de las Américas suma gobiernos de derecha
Gobiernos conservadores como los de Argentina, Chile, Ecuador y El Salvador se han sumado a esta alianza antinarcóticos. Rubio considera este desarrollo como un «logro importante» después de lo que califica como 20 años de «abandono» estadounidense en la región.
El secretario de Estado argumentó que este periodo de ausencia permitió a China «incursionar» en el continente americano. Según su perspectiva, Estados Unidos ha recuperado ahora su influencia regional.
Trump confronta cárteles con poder militar estadounidense
En su testimonio escrito, Rubio adoptó un tono más agresivo hacia los países no alineados. «Hemos dejado claro a cada gobierno en este hemisferio que Estados Unidos puede ser su mejor amigo, o su más temido enemigo. La opción es suya», declaró.
El funcionario aseguró que Trump ha «recuperado el control del hemisferio» y confrontado a organizaciones criminales como la MS-13 y el Tren de Aragua. Rubio describió a estos grupos como «organizaciones terroristas» que enfrentan una respuesta militar directa.
«Las embarcaciones de los narcocarteles que transportaban su veneno hacia nuestras fronteras no se encontraron con cartas de tono enérgico, sino con todo el poderío militar estadounidense», afirmó el secretario de Estado.
Giro conservador marca elecciones regionales
Desde el regreso de Trump al poder en enero de 2025, varios países latinoamericanos han experimentado cambios políticos hacia la derecha. Bolivia, Honduras y Chile han registrado este giro conservador en sus gobiernos.
En Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella obtuvo la mayor votación en la primera vuelta presidencial del domingo pasado. De la Espriella aspira a suceder al actual mandatario izquierdista Gustavo Petro, con quien Trump mantiene una relación tensa.
Brasil celebrará elecciones en octubre próximo. Se espera que compitan el actual presidente progresista Luiz Inácio Lula da Silva y el senador conservador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y aliado de Trump.
En Venezuela, Estados Unidos mantiene presión tras la captura del expresidente Nicolás Maduro. En Cuba, Trump ha amenazado con «tomar el control» de la isla para forzar un cambio político en el régimen comunista.
