El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que Cuba requiere un cambio de liderazgo para implementar reformas sistémicas que transformen la isla. Durante una audiencia ante el Senado, el funcionario de origen cubano calificó al país caribeño como un «Estado fallido» y una «amenaza» para Washington.
Rubio cuestionó la capacidad del actual gobierno cubano para generar cambios profundos. «¿Es posible que logren reformarse dadas las personas que actualmente están al mando? Creo que la respuesta es que no pueden», afirmó el secretario de Estado durante su comparecencia.
El diplomático estadounidense insistió en que el sistema comunista de la isla no puede reformarse sin nuevos dirigentes o una mentalidad diferente en el poder.
Estados Unidos propone condiciones para recuperación económica cubana
La Administración Trump ha establecido conversaciones con funcionarios cubanos para discutir posibles soluciones. Rubio confirmó que Washington ha presentado propuestas sobre lo que debe ocurrir para que la economía de Cuba se recupere, aunque no ofreció detalles específicos sobre estas condiciones.
El secretario de Estado defendió que la crisis energética en Cuba comenzó mucho antes del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos en enero. «La situación de desabastecimiento y apagones existía antes de nuestras medidas», explicó Rubio.
El funcionario señaló que el cambio principal radica en que Cuba ya no recibe petróleo gratuito de Venezuela tras la deposición de Nicolás Maduro. «Lo que ha cambiado es que perdieron ese suministro gratuito», remarcó.
Acusaciones de terrorismo y presencia extranjera en la isla
Durante la audiencia senatorial, Rubio acusó directamente a La Habana de «patrocinar el terrorismo». El secretario también denunció la presencia de instalaciones de inteligencia china y rusa en territorio cubano, acusaciones que el gobierno de la isla rechaza categóricamente.
Estas declaraciones se producen en medio del incremento de presión de la Administración Trump sobre Cuba. Desde enero, Washington ha intensificado las sanciones con el bloqueo energético que agrava la crisis económica del país caribeño.
El gobierno estadounidense ha amenazado con tomar el control de Cuba «de una manera u otra», según declaraciones previas del presidente Trump.
Contactos diplomáticos continúan pese a tensiones
A pesar del endurecimiento de la postura estadounidense, ambos países mantienen canales de comunicación activos. Washington y La Habana han sostenido contactos entre funcionarios diplomáticos, de inteligencia y mandos militares para buscar una salida negociada al conflicto.
El gobierno cubano ha respondido que cualquier cambio en el país solo puede ser decidido por el pueblo cubano. La Habana también ha denunciado que Estados Unidos prepara una posible agresión militar contra la isla.
La situación se mantiene tensa mientras Cuba enfrenta su peor crisis económica en décadas, agravada por el bloqueo energético y la pérdida del suministro petrolero venezolano.
