El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha negado cualquier vínculo con Ismael “El Mayo” Zambada, el líder del Cártel de Sinaloa, y ha solicitado al presidente Andrés Manuel López Obrador que la Fiscalía General de Justicia (FGR) abra una investigación al respecto. En respuesta a las acusaciones que han surgido, Rocha Moya subrayó que no se encontraba en el estado el 25 de julio, fecha en la que supuestamente se llevó a cabo una reunión con Zambada. Según el gobernador, Zambada llegó a Sinaloa un día después, lo que descarta su participación en el evento señalado.
Rocha Moya enfatizó que la carta en cuestión, que lo menciona como parte de una reunión con miembros del crimen organizado, es falsa. Argumentó que los problemas de gobierno se deben resolver dentro de las instituciones, y no hay razón para que el crimen organizado le cite a una reunión. El gobernador se mostró enfático en que no hay pruebas que lo vinculen con actividades ilícitas y rechazó las insinuaciones de complicidad con el narcotráfico.
El gobernador también abordó las afirmaciones de que él sería el «gancho» para atraer a El Mayo a la reunión. Señaló que si Zambada creía en estas afirmaciones y asistió a la reunión bajo falsas pretensiones, es un asunto que no involucra al gobierno estatal. Reiteró que cualquier problema relacionado con el crimen debe ser tratado a través de las instituciones gubernamentales y no mediante reuniones clandestinas.
Finalmente, Rocha Moya hizo un llamado al presidente López Obrador para que solicite a la FGR que investigue el asesinato de Héctor Melesio Cuén, quien según algunas versiones habría estado presente en la reunión mencionada. En su encuentro con el presidente y la virtual presidenta Claudia Sheinbaum, el gobernador reafirmó su compromiso con la transparencia y la lucha contra el crimen organizado, rechazando categóricamente cualquier intento de vincularlo con actividades delictivas.
