La consultoría política Gobernarte publicó este viernes su «Ranking de los presidentes de las Juntas de Coordinación Política (JUCOPO) de los Congresos estatales de marzo de 2026», un estudio de gran calado que arroja una conclusión contundente y preocupante para la clase política del país: ninguno de los 32 coordinadores parlamentarios alcanza una calificación aprobatoria del 50 por ciento. El mejor evaluado, Andrés Atayde Rubiolo, presidente de la JUCOPO del Congreso de la Ciudad de México por el PAN, obtiene un 39.2 por ciento, mientras que los últimos lugares, correspondientes a Oaxaca y Yucatán, no llegan ni siquiera al 10 por ciento.
El estudio, levantado entre el 1 y el 5 de marzo de 2026 con una muestra de 885 encuestas por entidad y un margen de error de entre 2.5 y 3.7 por ciento, evalúa la aprobación ciudadana de los líderes de las Juntas de Coordinación Política, figuras clave en la negociación legislativa y la gobernabilidad en los estados. Los resultados revelan una profunda crisis de legitimidad y una enorme desconexión entre la sociedad y sus representantes parlamentarios.
El Top 10: reprobados, pero menos
El primer lugar del ranking es para Andrés Atayde Rubiolo, presidente de la JUCOPO del Congreso de la Ciudad de México por el PAN, con una calificación de 39.2 por ciento. Atayde, quien ha tenido una alta exposición mediática en la capital, es el mejor evaluado del país, aunque su calificación lo coloca muy por debajo del umbral de aprobación.
En segundo lugar se ubica Jesús Eugenio Urióstegui García, coordinador de la JUCOPO del Congreso de Guerrero por Morena, con 38.7 por ciento. En tercer lugar aparece Humberto Prieto Herrera, presidente de la JUCOPO del Congreso de Tamaulipas, también de Morena, con 37.5 por ciento. Estos tres primeros lugares comparten una característica: aunque sus cifras son las más altas del ranking, aún reflejan un amplio margen de mejora en la percepción ciudadana.
El cuarto lugar es para Oscar Daniel Martínez Terrazas, del PAN en Morelos, con 36.9 por ciento, seguido de Carlos Alberto de la Fuente Flores, del PAN en Nuevo León, con 36.7 por ciento en quinto lugar. Cierra el Top 10 José Francisco Vázquez Rodríguez, de Morena en el Estado de México (35.7%), Juan Manuel Molina García, de Morena en Baja California (32.2%), Fabiola Alanís Sámano, de Morena en Michoacán (30.6%), Salvador Castañeda Rangel, de Morena en Nayarit (29.9%) y Andrea Naranjo Alcaraz, de Morena en Colima (29.6%).

La parte media: el descenso hacia el abismo de la confianza
A partir del lugar 11, las calificaciones descienden por debajo del 30 por ciento, reflejando un patrón de desconocimiento y desaprobación creciente. Esteban Bautista Hernández, de Morena en Veracruz, ocupa la posición 11 con 29.1 por ciento. Le sigue Renán Eduardo Sánchez Tajonar, del Partido Verde en Quintana Roo, con 28.5 por ciento, y Guillermo Vega, del PAN en Querétaro, con 27.8 por ciento.
Alma Hilda Medina Macías, del PAN en Aguascalientes, es 14 con 27.4 por ciento, mientras que Pavel Gaspar Ramírez, de Morena en Puebla, alcanza 26.4 por ciento en el lugar 15. A partir de aquí, las cifras caen estrepitosamente: Andrés Velázquez Vázquez (Morena, Hidalgo) con 24 por ciento, Edin Cuauhtémoc Estrada Sotelo (Morena, Chihuahua) con 23.9 por ciento, José Antonio Jiménez Gutiérrez (Morena, Campeche) con 23.6 por ciento, y María del Refugio Camarena Jáuregui (PRI, Jalisco) con 23.5 por ciento.
Luis Ricardo Ferro Baeza (Morena, Guanajuato) ocupa el lugar 20 con 22 por ciento, y Jorge Orlando Bracamonte Hernández (Morena, Tabasco) el 21 con 19.8 por ciento.

Los últimos lugares: el abismo de la representación
Los últimos 11 lugares del ranking son particularmente alarmantes. Luz Elena Morales Núñez, presidenta de la JUCOPO de Coahuila, ocupa el lugar 22 con 18.4 por ciento. Jesús Padilla Estrada (Morena, Zacatecas) es 23 con 17.3 por ciento, y Gabriela Montoya Terrazas (PT, Baja California Sur) es 24 con 17.2 por ciento.
Ernesto Abel Alanís Herrera (PRI, Durango) alcanza 16.8 por ciento en el lugar 25, seguido de María Teresa Guerra Ochoa (Morena, Sinaloa) con 16.4 por ciento, Ever Alejandro Campech Avelar (Morena, Tlaxcala) con 14.9 por ciento, y Jasmín Guadalupe Gómez Lizárraga (PT, Sonora) con 14.7 por ciento.
Los últimos cuatro lugares son los más críticos. Mario Francisco Guillén Guillén (Morena, Chiapas) ocupa el lugar 29 con 12.6 por ciento. Héctor Serrano Cortés (PT, San Luis Potosí) es 30 con 11.8 por ciento. Wilmer Manuel Monforte Marfil (Morena, Yucatán) alcanza apenas 9.9 por ciento en el lugar 31. Y en el último lugar, con una calificación de 9.6 por ciento, se encuentra Tania Caballero Navarro, presidenta de la JUCOPO del Congreso de Oaxaca por Morena, la peor evaluada del país.

Análisis por partidos: Morena domina numéricamente, pero con números rojos
El ranking también permite analizar la composición partidista de las presidencias de las Juntas de Coordinación Política. Morena tiene 20 coordinadores, lo que representa el 62.5 por ciento del total. El PAN cuenta con cinco (15.6%), el PRI con tres (9.4%), el PT con tres (9.4%) y el Partido Verde con uno (3.1%).
Sin embargo, el dominio numérico de Morena no se traduce en buenas calificaciones. De los 20 coordinadores morenistas, solo tres (Urióstegui en Guerrero, Prieto en Tamaulipas y Vázquez en el Edomex) se encuentran en el Top 10. El resto se distribuye en la parte media y baja de la tabla, con varios en los últimos lugares, incluyendo a la última, Tania Caballero en Oaxaca.
El PAN, con cinco representantes, tiene al mejor evaluado (Atayde en CDMX) y a otros dos en el Top 10 (Martínez en Morelos y De la Fuente en Nuevo León), pero también a coordinadores en posiciones bajas, como Guillermo Vega en Querétaro (13) y Alma Medina en Aguascalientes (14).
El PRI, con tres coordinadores, tiene a Camarena en Jalisco (19) como su mejor evaluado, seguido de Alanís en Durango (25). El PT, también con tres, tiene a Montoya en BCS (24), Gómez en Sonora (28) y Serrano en SLP (30) en posiciones muy bajas. El Verde, con un solo representante (Sánchez en Quintana Roo), se ubica en el lugar 12.

Conclusiones: una crisis de representación parlamentaria
La encuesta de Gobernarte sobre los presidentes de las JUCOPO dibuja un panorama desolador para el Poder Legislativo en las entidades federativas. Ninguno de los 32 coordinadores alcanza una calificación aprobatoria, y las cifras son particularmente alarmantes en estados del sur y sureste como Oaxaca, Yucatán, Chiapas y San Luis Potosí, donde los líderes parlamentarios no llegan ni al 13 por ciento.
Este fenómeno refleja una profunda desconexión entre la clase política y la ciudadanía. Los coordinadores parlamentarios son figuras clave en la negociación de leyes, presupuestos y reformas, pero su trabajo parece invisible o mal valorado por la sociedad. El desconocimiento de sus funciones, la desconfianza generalizada en los partidos políticos y la mala imagen de los Congresos contribuyen a estas bajísimas calificaciones.
Morena domina numéricamente las JUCOPO, pero sus cifras de aprobación son, en promedio, tan bajas como las de otros partidos. Esto sugiere que la crisis de legitimidad no es un problema de un partido en particular, sino un mal endémico de la representación política en México.
El levantamiento de esta encuesta se realizó con una muestra robusta y un margen de error controlado, lo que garantiza la precisión de los resultados y la validez de las conclusiones.
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