“Hoy reiteramos nuestro compromiso por la seguridad de Coahuila, para que nuestras familias sigan viviendo con paz y tranquilidad”, afirmó el gobernador Manolo Jiménez al entregar el nuevo cuartel del Ejército Mexicano en el ejido El Melón, municipio de Múzquiz.
El mandatario realizó la entrega en coordinación con el general Alberto Ibarra Flores, comandante de la XI Región Militar.
El cuartel cuenta con capacidad para albergar a 32 elementos y fue construido con una inversión de 15.8 millones de pesos. Sus instalaciones modernas incluyen dormitorios, baños, cocina, comedor, armería, sistema fotovoltaico, y otros servicios esenciales para la operatividad del personal militar.
Este nuevo centro de operaciones se suma al cuartel de la Policía Estatal recientemente entregado en El Huachichil, Arteaga, en el que se invirtieron 16.5 millones de pesos. Ambos forman parte de un esfuerzo articulado para cubrir más territorio coahuilense con presencia de fuerzas de seguridad.
“Seguimos fortaleciendo la infraestructura de seguridad en Coahuila. Con voluntad, coordinación y trabajo en equipo, estamos construyendo un estado más seguro para todos”, señaló el mandatario.
Recordó que esta acción complementa la reciente apertura del cuartel de la Policía Estatal en El Huachichil, municipio de Arteaga, donde se invirtieron 16.5 millones de pesos. Ambas obras forman parte del modelo de seguridad que el gobierno estatal ha priorizado.
Jiménez Salinas destacó que esta estrategia ya cubre una octava parte del territorio que antes no contaba con presencia militar ni policial permanente.
De manera significativa, la región de Múzquiz —fronteriza con Chihuahua y Texas— ahora cuenta con seis instalaciones nuevas o rehabilitadas del Ejército y la Policía Estatal. Entre ellas sobresalen los cuarteles en San Miguel, Morelos y La Linda, así como la rehabilitación de las instalaciones en Boquillas del Carmen.
Por otro lado, el mandatario dejó claro que estos esfuerzos no son aislados. También los replican en las fronteras con Nuevo León y Tamaulipas, lo que permite un blindaje integral del estado. Además, subrayó que el fortalecimiento de la seguridad impulsa sectores como el turismo, al generar confianza y estabilidad para visitantes y residentes.
Durante la ceremonia, el general Ibarra Flores reconoció la coordinación excepcional entre los tres niveles de gobierno. “Esto no ocurre en todos lados. Aquí hay voluntad política y trabajo conjunto”, destacó.
Finalmente, autoridades civiles y militares presentes coincidieron en que estas acciones consolidan un Coahuila más fuerte, seguro y preparado.
Prospectiva: Con una estrategia de seguridad basada en infraestructura, colaboración institucional y presencia territorial, Coahuila avanza hacia un blindaje total de sus regiones más sensibles. La construcción de cuarteles militares y bases estatales representa una apuesta firme por la prevención y el orden. Este enfoque integral augura un entorno de paz duradera, desarrollo económico y confianza ciudadana.
