La industria de la construcción y el Gobierno se unen para enfrentar el reto de reconstruir Acapulco tras el paso devastador del huracán Otis. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) dialoga con la Secretaría de Economía para evaluar las necesidades y abasto de materiales, con el objetivo de reforzar edificaciones y crear nuevas zonas urbanas. Se prevé una demanda creciente de materiales más resistentes, como cristal templado.
Según Francisco Solares, presidente de la CMIC, la magnitud de la reconstrucción se estima en 270 mil millones de pesos, considerada como la mayor en la historia de México. Calificadoras como Fitch Ratings y Moody’s sugieren que se requerirán entre 15 mil y 16 mil millones de dólares para la reconstrucción, un monto superior al plan gubernamental, que cifró en 61 mil millones de pesos.
Ante la necesidad de resistencia anticiclónica, se plantean medidas como utilizar cortinas de aluminio en ventanas y diseñar edificios con materiales más robustos, como tabiques. La fuerza laboral necesaria podría provenir de otras naciones, según la organización civil Pueblos Sin Fronteras. Además, se destaca la importancia de construir unidades de almacenamiento de combustible para evitar desabastos futuros.
La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) informa que las indemnizaciones por Otis ascienden a 11 mil 424 millones de pesos en Guerrero. Con 12 mil 35 catástrofes registradas, el 49 por ciento corresponde a pólizas por daños, mientras que el 51 por ciento son seguros de autos. En cuanto a hoteles, se reportan 82 siniestros valuados en 2 mil 122 millones de pesos.
