Mientras Estados Unidos y México inician negociaciones para evitar una guerra comercial, el Partido Republicano enfrenta una grieta histórica: legisladores de estados clave como Kentucky se rebelan contra los aranceles del 25% de Donald Trump a México y Canadá. Mitch McConnell, Rand Paul y Morgan McHarvey —figuras emblemáticas del GOP— advierten que la medida “aumentará precios y dañará a agricultores”, reviviendo los fantasmas de la guerra comercial con China.
Kentucky: el estado que desnuda el riesgo
* Impacto económico: Exporta $9,100 millones anuales a Canadá (maquinaria, bebidas) y depende de México como principal socio comercial.
* Lecciones del pasado: Las exportaciones de whisky cayeron 20% durante las tensiones de 2018, un precedente que McHarvey usa para alertar: “Los consumidores pagarán el impuesto oculto”.
* Voces críticas: McConnell tilda los aranceles de “mala idea”, mientras Rand Paul los equipara a “gravar el comercio”.
Trump vs realidad: aliados y enemigos internos
Aunque el exmandatario insiste en que los aranceles “envían un mensaje poderoso” contra el fentanilo y las barreras comerciales, su narrativa pierde fuerza. Jason Smith (presidente del Comité de Medios) y Lindsey Graham respaldan la medida, pero incluso Trump admite que habrá “cierto dolor”, especialmente en sectores como el maíz y el acero.
El juego de poder: ¿qué está en riesgo?
* T-MEC en la cuerda floja: Cualquier escalada arancelaria podría reabrir el tratado, afectando cadenas de suministro.
* Popularidad de Trump: Su aprobación cae conforme suben precios de productos básicos, un efecto dominó de los aranceles a China.
* Elecciones 2024: Estados agrícolas como Kentucky podrían voltear hacia candidatos menos proteccionistas.
Prospectiva:
La rebelión republicana podría forzar a Trump a negociar o retrasar los aranceles, pero su orgullo político es un obstáculo. Si insiste, el GOP enfrentará una elección incómoda: lealtad a Trump o defensa de economías locales. Mientras, México y Canadá evalúan represalias selectivas (como impuestos al whisky bourbon o al maíz transgénico), lo que ahondaría la crisis. El escenario más probable es un ajuste táctico: aranceles simbólicos a cambio de concesiones en seguridad fronteriza, salvando cara sin hundir al T-MEC. Pero si la fractura crece, Trump podría quedar aislado, revelando que hasta en su partido, el libre mercado aún tiene defensores.
