Las acusaciones de presunta violencia familiar contra el ex gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, volvieron a tomar relevancia este fin de semana, luego de que se difundiera públicamente una denuncia realizada por la hermana de su ex esposa, Adalina Dávalos Martínez. De acuerdo con el documento presentado ante la autoridad, los hechos habrían ocurrido la noche del 2 de noviembre en un domicilio particular, donde la denunciante asegura que el ex mandatario se encontraba en presunto estado de ebriedad y que la habría agredido físicamente mientras ella grababa la escena.
La nueva carpeta reactivó un antecedente similar ocurrido en 2015, cuando otra ex esposa del ex gobernador, Silvia González Martínez, lo señaló públicamente por presunta violencia familiar. En aquella ocasión, la denuncia se presentó mientras Rodríguez Calderón era candidato independiente a la gubernatura.
A continuación, se detalla la información contenida en ambas acusaciones y el contexto que rodea el caso.
La denuncia más reciente: acusaciones de agresión y amenazas
Según la querella presentada por Corina Dávalos, hermana de Adalina, los hechos ocurrieron la noche del domingo 2 de noviembre. La mujer señala que se encontraba grabando con su celular para documentar la conducta presuntamente violenta del ex gobernador. En su declaración, afirma que Rodríguez habría reaccionado empujándola y provocando que cayera al piso, lo que le habría ocasionado lesiones en manos, piernas y pies.
“Me tumbó al piso”, dice la denunciante
En el texto de la denuncia, la mujer asegura que al pedirle al ex mandatario que se retirara, éste habría insistido en permanecer en la casa. La narración indica que, tras la caída y al intentar incorporarse, Rodríguez Calderón negó los hechos y posteriormente habría emitido una frase que la denunciante interpretó como una amenaza.
La mujer también afirma que el ex gobernador hizo un movimiento mientras se tocaba la cintura, lo que interpretó como si portara un arma. Finalmente, señala que él abandonó el lugar cuando Adalina comenzó a llamar a la policía.
Temor por su integridad física
En la denuncia se menciona expresamente que tanto la denunciante como su familia temen por su integridad física y psicológica debido a la presunta influencia que atribuyen al ex gobernador. De acuerdo con su testimonio, incluso mencionaron sentirse desprotegidas al señalar que una unidad policiaca que acudió al llamado habría abandonado el sitio poco después.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente sobre una postura formal del ex gobernador respecto a estas acusaciones recientes.
Antecedente de 2015: otra acusación pública durante campaña
Las declaraciones actuales revivieron un episodio ocurrido una década atrás. En abril de 2015, Silvia González Martínez, otra de las ex esposas de Rodríguez Calderón, declaró públicamente haber sido víctima de presunta violencia familiar. La denuncia surgió después de que el entonces candidato afirmara en campaña que nunca en su vida había golpeado a una mujer.
Silvia González respondió asegurando que su divorcio estuvo relacionado con un episodio de presunta agresión ocurrido en 2003, en presencia de su hija. En su declaración, narró que la presunta agresión se originó por lo que describió como un “chisme” que, según ella, no correspondía a la verdad.
“Me pegó delante de mi hija”, señaló en aquel entonces
La ex esposa aseguró que decidió divorciarse debido a la gravedad del incidente y por la presencia de su hija durante el altercado. Este testimonio fue difundido públicamente durante la campaña electoral de Rodríguez Calderón, quien eventualmente ganó la gubernatura.
Al igual que en el caso reciente, aquellas acusaciones fueron presentadas como denuncias públicas y no derivaron, al menos de manera conocida, en una sentencia judicial.
Contexto legal y mediático
Las acusaciones presentadas contra figuras públicas suelen generar un alto impacto mediático, especialmente cuando se trata de presuntos delitos relacionados con violencia familiar. En este caso, tanto la denuncia reciente como el antecedente de 2015 se mantienen en el ámbito de las acusaciones y testimonios, sin que exista una resolución judicial definitiva que determine responsabilidades.
Las autoridades no han difundido avances procesales sobre la denuncia de noviembre, por lo que su estatus actual depende del seguimiento que determine la Fiscalía correspondiente.
Lo que sigue en el caso
En situaciones de este tipo, las autoridades suelen llevar a cabo distintas etapas: recopilación de testimonios, revisión de evidencia videográfica, valoración médica de lesiones y posible llamado a comparecencia de la persona señalada. Sin embargo, cada procedimiento depende del avance y clasificación jurídica que determine la Fiscalía.
Por ahora, el caso mantiene la atención pública debido a los antecedentes previos y al hecho de que involucra a un ex gobernador del estado.
Las dos acusaciones públicas contra Jaime Rodríguez Calderón, separadas por diez años, han vuelto a colocarlo en el centro de la discusión pública. Ambas denuncias se mantienen en el terreno de señalamientos y testimonios hechos por las personas involucradas, a la espera de que la autoridad correspondiente determine el curso jurídico del caso.
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