Tras la decisión de Nayarit de unirse a los estados que prohíben los narcocorridos o corridos tumbados, Carlos Lara, vicepresidente operativo del Consejo Directivo de la Sociedad de Autores y Compositores (SACM), defendió la libertad artística y argumentó que la música no es la causante de la violencia en México. Lara pidió no culpar a los géneros musicales y, en cambio, enfocarse en atacar las raíces sociales del problema.
La música no es el problema
Carlos Lara reconoció que algunos corridos tumbados utilizan letras violentas, pero subrayó que no todos los artistas del género promueven este tipo de contenido. “No apruebo este tipo de retórica violenta que se presenta en determinados nichos musicales. Sin embargo, echarle la culpa a un género musical y no atacar el problema social es como ponerle una curita al problema”, afirmó.
Lara destacó que la SACM defiende el arte y la libre expresión de sus agremiados, independientemente del mensaje que quieran transmitir. “Nosotros defendemos el trabajo, el arte y la libre expresión de nuestros compañeros, cualquiera que sea el sentido que ellos quieran darle”, puntualizó.
Falta de soluciones integrales
El cantautor criticó que las prohibiciones no vienen acompañadas de acciones sociales que aborden las causas profundas de la violencia. “Si no van acompañados con un trabajo de índole social realmente serio, esta lírica buscará sus caminos en el mundo underground para que se siga consumiendo”, aseguró.
Lara también cuestionó la efectividad de estas medidas: “¿Desapareció la violencia porque prohibieron los corridos en estos lugares? No ha desaparecido. El problema no son los corridos”.
Para Lara, la popularidad de los corridos tumbados entre los jóvenes responde a una necesidad de pertenencia. “La música es un vehículo para generar emociones y vínculos. Muchos chicos encuentran en los corridos tumbados una manera de comunicarse”, explicó.
Además, comparó la situación con otros movimientos musicales históricos, como el punk en los años 80, que también fue criticado por su supuesta influencia negativa. “Hoy, quienes escuchaban punk son líderes políticos y científicos. Siempre van a encontrar un chivo expiatorio en las artes. Lo que tenemos que hacer es educar, para que ellos mismos desechen aquello que no les sirve”, reflexionó.
Lara destacó que los corridos han sido parte fundamental de la cultura mexicana, con artistas icónicos como Los Tigres del Norte y Los Tucanes de Tijuana, quienes han abordado temas sociales y migratorios. También reconoció el talento de Peso Pluma, uno de los exponentes más populares del género actualmente.
“Peso Pluma es un tremendo y excelente artista; millones de chicos no pueden estar equivocados. La música no pone un AK-47 en las manos de nadie. La música es diversión y entretenimiento”, sostuvo.
Sobre el futuro de los narcocorridos y los corridos tumbados, Lara confía en que el tiempo determinará su relevancia. “Todas las tendencias suelen tener un principio y un final, como sucedió con la lambada. Permitamos que las cosas fluyan. Cuando esta generación alcance determinada edad, decidirá si este movimiento desaparece o se queda, como sucedió con la música urbana”, concluyó.
