La consultora Integralia realizó un estudio en el que evalúa el impacto potencial y probabilidad de ocurrencia de riesgos, que podrían afectar el entorno de negocios y gobernabilidad democrática del país en 2024 derivado del proceso electoral donde se elegirá al presidente de la República, legisladores y gobernadores.
Entre los factores, que según la consultora, van afectando el proceso son: el asedio del presidente contra los árbitros electorales, el hecho de que el crimen organizado aprovecha las elecciones para ampliar su impunidad, la polarización poítica, el hecho de que México y Estados Unidos tengan elecciones.
La consultora detectó 10 principales riesgos y hace un desglose de cómo podría afectar a la sociedad en general.
- Que de ganar la presidencia el partido del poder, se tome la Suprema Corte de Justicia de la Nación, nombrando a un ministro más en el mes de noviembre en sustitución de Luis María Aguilar afín a las políticas del partido en el poder, o mediante la reforma judicial donde los ministros sean elegidos por voto popular. Este riesgo tiene calificación de muy alto con probabilidad alta.
Esto puede implicar que las «personas ministras desestimen (o tarden en resolver) las impugnaciones impulsadas por la oposición en contra de normas generales y actos concretos de la agenda de gobierno». El nombramiento mencionado significaría la «formación de un bloque de cuatro ministros afines a la coalición gobernante, suficiente para rechazar los dos principales medios de control jurisdiccional con que cuentan la oposición y otros actores para impugnar normas generales expedidas por el Congreso: las controversias constitucionales y las acciones de inconstitucionalidad».
- Si la Coalición gobernante obtiene la mayoría calificada en el Congreso. Este riesgo tiene calificación muy alta, con probabilidad media.
Este riesgo implica la aprobación de reformas constitucionales que afectan significativamente el entorno de negocios y el sistema de pesos y contrapesos, por ejemplo reformas al INE, al INAI. Implica también la concentración de poder, ineficacia gubernamental, incertidumbre jurídica y desconfianza empresarial.
- Que grupos criminales aprovechen la coyuntura electoral para ampliar su control sobre gobiernos y mercados locales. Tiene calificación alta y probabilidad muy alta.
El estudio muestra que a corto plazo esto aumentaría la violencia política, mientras que a mediano plazo fortalece su autoridad a nivel territorial, lo que provoca mayor vulnerabilidad en las comunidades frente a delitos como extorsión, cobro de piso y robos.
- Acentuar el proceso de militarización, ya sea porque se consiga la mayoría calificada en las elecciones o porque el gobierno entrante se vea en la necesidad de continuar con la política actual respecto a las Fuerzas Armadas. Este riesgo es alto y tiene probabilidad muy alta.
El proyecto político de López Obrador con las Fuerzas Armadas ha permitido que los cuerpos castrenses no solo tengan tareas de seguridad, sino responsabilidades que corresponden al gobierno civil. El riesgo de esta situación es que aumenten su peso político y se consoliden como un agente económico. Ya está comprobado que su presupuesto aumentó del 3% en inversión física federal, al 17%.
- El posible triunfo electoral de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. El nivel de riesgo es alto, con probabilidad alta.
Diversas encuestas muestran al expresidente estadounidense como puntero, contra la reelección de Joe Biden. Esto implicaría un riesgo para la relación bilateral entre México y Estados Unidos, poniendo a nuestro país en situación de vulnerabilidad, si Trump cumpliera las amenazas con aranceles, agravamiento de la crisis migratoria y presiones en materia de seguridad.
- Que el Congreso apruebe leyes “sorpresivas” que afecten el clima de negocios. Este riesgo es alto, con probabilidad alta.
Este riesgo, no es condicionante de las elecciones, pues el presidente López Obrador podría intentar llevar a cabo reformas como de acuerdo a sus prioridades legislativas. Entre las reformas que destacan para este final de sexenio y que podrían votarse son: sobre el salario mínimo y la inflación; pensión universal para personas con discapacidad; cambios en el sistema de pensiones; ley general de aguas, entre otras.
- Conflictos poselectorales, este riesgo tiene una calificación alta y probabilidad media. Las causas de estos conflictos podrían ser: vivir campañas polarizantes, que haya intervencionismo por parte del gobierno, violación abierta a las reglas electorales, arbitraje político indebido, ineficacia operativa de los órganos electorales, resultados cerrados.
En 2024 se juegan miles de cargos de elección popular, y aunque se mira difícil que en la competencia presidencial sea cerrado el resultado, sí puede ocurrir en los resultados de gubernaturas o legislaturas.
- Que el primer presupuesto del gobierno entrante incumpla las metas fiscales del saliente. Con calificación alta y probabilidad media, este riesgo está marcado por el último presupuesto del actual gobierno, que tuvo un “llamativo énfasis en el endeudamiento como política para estimular mayor gasto”.
Debido a las presiones de gasto por la puesta en marcha de las principales obras de infraestructura e incrementos a los recursos de programas sociales, el presupuesto del gobierno entrante deberá realizar un cambio significativo en el ajuste fiscal, de no hacerlo es probable que se incumplan las metas fiscales.
- Aumento de la corrupción, este riesgo tiene un nivel de impacto medio y probabilidad alta. Este es un problema estructural que prevalece en el nivel federal y local.
Los manejos administrativos opacos, falta de sanción, falta de control de recursos públicos, deficiente vigilancia, la impunidad, afectan la percepción de corrupción, la cual ha aumentado desde el inicio del sexenio. Este riesgo tiene un impacto en los negocios, inhibe la inversión e impacta la gobernabilidad.
- Crecimiento en tensiones y división de los partidos de oposición. De tener un resultado desfavorable en las elecciones contribuiría a que el nuevo gobierno opere con un entorno con contrapesos débiles. Este riesgo tiene un impacto alto y probabilidad media.
De manera concreta esto puede generar la fractura entre la alianza del Frente, integrada por PRI, PAN y PRD, o la invitación y cooptación por parte del gobierno a cuadros opositores.
Este riesgo estaría relacionado con el número 6, donde el Congreso facilite la aprobación de reformas por no ser un contrapeso fuerte al gobierno.


