Durante la conferencia de prensa de hoy, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó un ambicioso plan de infraestructura ferroviaria que busca mejorar la conectividad del país mediante la construcción de nuevas vías férreas. Esta iniciativa se desarrollará en cuatro fases y está dirigida a la creación de trenes de pasajeros que conecten diversas ciudades clave en México. El proyecto tiene como objetivo impulsar el transporte ferroviario como una opción sostenible y eficiente para los viajeros, a la vez que apoya el crecimiento económico regional.
El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla, fue el encargado de exponer los detalles de la iniciativa. Según explicó, este proyecto forma parte de los trabajos de infraestructura que quedaron pendientes de la administración anterior, pero que ahora se retomarán con el propósito de modernizar y ampliar la red ferroviaria nacional. El gobierno federal se compromete a trabajar de manera estrecha con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y con la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario para garantizar el éxito de esta ambiciosa propuesta.
Como parte de la estrategia, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha planificado que las obras arranquen en el primer trimestre de 2025, comenzando con dos proyectos prioritarios: AIFA-Pachuca y México-Querétaro. La presidenta Sheinbaum destacó que estos primeros trabajos no solo fortalecerán la infraestructura de transporte en el país, sino que también contribuirán al desarrollo de las regiones conectadas por estas rutas. A largo plazo, las fases tres y cuatro del proyecto incluirán los tramos Querétaro-Irapuato y Saltillo-Nuevo Laredo, ampliando la red ferroviaria para cubrir más áreas del norte y centro del país.
En cuanto a los detalles técnicos, el encargado de la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario, Andrés Lajous, explicó que el proyecto se llevará a cabo en cuatro fases bien definidas. Para las dos primeras fases, los trabajos en los tramos AIFA-Pachuca (54.47 km) y México-Querétaro (242.15 km) comenzarán entre marzo y abril de 2025. El tiempo estimado de construcción para el primer tramo es de 1 año y 6 meses, mientras que el tramo México-Querétaro se completará en aproximadamente 2 años y medio, lo que muestra el alcance y la magnitud de la obra.
Los otros dos tramos, Querétaro-Irapuato (184 km) y Saltillo-Nuevo Laredo (341.27 km), avanzan en términos de planificación y licitación. La sección Saltillo-Nuevo Laredo, en particular, incluirá una vía doble o sencilla, y contará con estaciones principales en Monterrey y Nuevo Laredo, lo que mejorará la conectividad entre el norte de México y los Estados Unidos. Con estos proyectos, el gobierno mexicano busca no solo modernizar el sistema ferroviario, sino también promover un transporte más sostenible y eficiente, con un impacto positivo en la economía y en la calidad de vida de las personas.
