Policía israelí impide misa en el Santo Sepulcro

Patriarcado Latino denuncia “grave precedente” por primera vez en siglos; Francia e Italia convocan a embajadores.

Redacción
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La policía israelí impidió este domingo al Patriarca Latino de Jerusalén y al sacerdote de la iglesia del Santo Sepulcro celebrar la misa del Domingo de Ramos, un hecho que fue condenado por Italia y Francia. El impedimento de la misa del Domingo de Ramos en Jerusalén ocurrió cuando ambos sacerdotes se disponían a entrar al templo, considerado el más sagrado para el cristianismo. Las autoridades israelíes justificaron la medida por restricciones de seguridad vigentes desde el inicio de la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero de 2026.

El Patriarcado Latino, una diócesis católica con fieles en Israel, territorios palestinos, Jordania y Chipre, informó que a ambos sacerdotes se les impidió “entrar a la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén cuando se disponían a celebrar la misa por el Domingo de Ramos”.

En un comunicado oficial, la institución añadió: “Como resultado, y por primera vez en siglos, se impidió a los dirigentes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro”. El Patriarcado calificó el incidente como un “grave precedente” y denunció “una falta de consideración hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, dirigen su mirada hacia Jerusalén”.

El Domingo de Ramos abre la Semana Santa y conmemora, según los Evangelios, la última entrada de Cristo en Jerusalén, donde fue recibido triunfalmente por una multitud jubilosa pocos días antes de su crucifixión y su resurrección el Domingo de Pascua. La iglesia del Santo Sepulcro es el lugar donde la tradición cristiana sitúa la crucifixión, entierro y resurrección de Jesús de Nazaret. El impedimento de la misa del Domingo de Ramos en Jerusalén supone una interrupción sin precedentes en la liturgia de este templo, que ha permanecido como centro de peregrinación durante más de 1.600 años.

Desde que estalló la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero, las autoridades israelíes prohibieron las grandes concentraciones, incluidas las que tienen lugar en sinagogas, iglesias y mezquitas. Los actos públicos se limitan a unas 50 personas. La policía israelí declaró que los lugares sagrados de Jerusalén están cerrados desde el inicio del conflicto. En un comunicado enviado a la Agencia France-Presse (AFP), la policía explicó: “La petición del Patriarcado fue revisada ayer y se indicó que no podía ser aprobada” por las restricciones. Además, añadió: “La Ciudad Vieja y los lugares sagrados son un área compleja que no permiten el acceso de vehículos grandes y de rescate” en caso de un ataque.

El Patriarcado Latino ya había anunciado previamente que cancelaba la procesión tradicional del Domingo de Ramos, que normalmente parte del Monte de los Olivos hacia Jerusalén y atrae cada año a miles de fieles. Sin embargo, la celebración de la misa dentro del Santo Sepulcro es un acto distinto, de carácter estrictamente litúrgico y con un reducido número de asistentes. La institución eclesiástica subrayó: “Los jefes de las Iglesias han actuado con total responsabilidad y, desde el inicio de la guerra, han respetado todas las restricciones impuestas”. Por ello, consideraron injustificada la negativa final a permitir el ingreso de los sacerdotes.

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, denunció el hecho como “una ofensa no sólo para los creyentes sino para cualquier comunidad que respete la libertad religiosa”. La cancillería italiana anunció que convocará al embajador de Israel en Roma para expresar su formal protesta. Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, condenó la decisión y afirmó que se suma a una “preocupante multiplicación de violaciones del estatuto de los Lugares Santos de Jerusalén”. Fuentes diplomáticas consultadas indicaron que Francia también evaluará medidas adicionales en el marco de la Unión Europea.

El Papa León XIV lanzó el domingo una advertencia directa durante su homilía del Domingo de Ramos, pronunciada desde la Plaza de San Pedro en el Vaticano. “Este es nuestro Dios: Jesús, Rey de la paz. Un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oración de quienes hacen la guerra”, advirtió el pontífice. Más tarde, durante la oración del Ángelus, el Papa añadió: “Estamos más que nunca cerca, mediante la oración, de los cristianos de Oriente Medio, que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y que, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos”. El sumo pontífice concluyó: “Elevemos nuestra oración al Príncipe de la paz, para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y de paz”.

El impedimento de la misa del Domingo de Ramos en Jerusalén ha generado reacciones en diversas comunidades cristianas del mundo. Los patriarcados ortodoxo y armenio, que también comparten la custodia del Santo Sepulcro, manifestaron su solidaridad con el Patriarcado Latino. Expertos en derecho internacional recordaron que el statu quo de los Lugares Santos está protegido por acuerdos multilaterales que datan del siglo XIX y fueron ratificados por la comunidad internacional. Hasta el cierre de esta edición, el gobierno israelí no había emitido una declaración oficial adicional más allá del comunicado policial. La Semana Santa continúa su curso en Tierra Santa con las celebraciones permitidas bajo estricto control de acceso.

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