El tema más sonado de la semana es el de los posibles cambios en el T-MEC con vistas a su renegociación de 2026, esto debido a las declaraciones de los presidentes de Estados Unidos y Canadá, al igual que de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, donde las inconformidades de los dos primeros coinciden en la relación comercial que sostiene México con China, mientras que Estados Unidos suma a esto el tema del fentanilo y la migración ilegal.
En ese sentido, el Primer Ministro canadiense expresó, “nos gustaría ver que continúe (el T-MEC), esa es mi primera opción. Han habido inquietudes reales y genuinas que surgieron por las inversiones Chinas en México, que le comenté directamente a la presidenta de México” y resaltó su postura de defensa del mercado canadiense y de sus trabajadores, señalando que “vamos a pelear por los canadienses, vamos a asegurar los trabajos y crecimiento canadienses por mucho tiempo. Idealmente, lo haremos como un mercado unificado de América del Norte. Pero, debido a las decisiones y elecciones que México ha tomado, tal vez tengamos que buscar otras opciones…”.
Por su parte el Presidente Electo Donald Trump amenazó a México y Canadá con que “El 20 de enero, como uno de mis primeros decretos, firmaré todos los documentos necesarios para cobrar a México y Canadá un arancel del 25% a todos los productos que ingresen a Estados Unidos y sus ridículas fronteras abiertas. ¡Este arancel permanecerá vigente hasta que las drogas, en particular el fentanilo, y todos los inmigrantes ilegales detengan esta invasión a nuestro país!”.
Lo que podemos ver fue un escenario de reclamo por parte de EE. UU. a México al que se le unió Canadá, pero posteriormente Trump atacó parejo a Canadá y México; por su parte la presidenta de México respondió a Trump que “ no es con amenazas ni con aranceles como se va a atender el fenómeno migratorio ni el consumo de drogas en Estados Unidos. Se requiere de cooperación y entendimiento recíproco a estos grandes desafíos. A un arancel, vendrá otro en respuesta y así hasta que pongamos en riesgo empresas comunes».
Esto podría parecer una negociación turbulenta entre 3 países iguales, sin embargo en términos económicos tanto México como Canadá están demasiado alejados de Estados Unidos que se mantiene como la economía más grande a nivel global. En este escenario las condiciones dejan claro solo una cosa, que el único país que marcará una pauta determinante en estas negociaciones será Estados Unidos, pues es el eje gravitatorio de la economía en norteamérica. Ante ello la pregunta no es si México y Canadá tendrán que ceder a sus presiones, sino cuántas de sus exigencias habrán de aceptar las dos naciones.
