La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, salió al paso de las críticas tras su asistencia a la boda de su excolaborador, Martín Borrego, en el Museo Nacional de Arte (Munal), celebrada en octubre de este año. En su declaración pública, Bárcena reconoció que estuvo presente en el evento, pero insistió en que desconocía que se hubiera presentado como un evento diplomático y lamentó que se tratara de un intento por desprestigiar su larga trayectoria profesional.
Alicia Bárcena explicó que asistió como invitada junto a su esposo a lo que inicialmente entendió como una recepción privada organizada por su excolaborador y su pareja, un diplomático rumano que estaba por concluir su misión en México. Según la funcionaria, el evento no fue una ceremonia religiosa ni civil, sino un brindis simbólico para celebrar el reciente enlace de los dos anfitriones, que ya estaban casados.
“Sí asistí al evento, pero era un brindis privado y cultural, no un acto diplomático. Lo que lamento profundamente es que se utilice este incidente para manchar mi trayectoria de más de 40 años”, expresó la titular de Semarnat.
Bárcena destacó que la confusión surgió cuando se reveló una carta enviada por Martín Borrego, quien en su cargo como jefe de Oficina en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), solicitó la autorización del Munal para realizar el evento. La carta, que llevaba membrete oficial, fue presentada por Borrego como si el evento estuviera relacionado con la celebración de los 89 años de relaciones diplomáticas entre Rumanía y México, algo que la secretaria de Medio Ambiente desconocía completamente.
“Lo que considero grave es que Borrego usó su puesto para obtener un beneficio personal, disfrazando un evento privado de carácter diplomático. Esto no fue autorizado por mí en ningún momento”, explicó Bárcena, quien añadió que, tras conocer la situación, tomó la decisión inmediata de solicitar la renuncia de Borrego por abuso de autoridad y por quebrantamiento de confianza.
En su intervención, Alicia Bárcena subrayó que no tuvo ninguna responsabilidad en la organización ni en la utilización de recursos públicos para el evento. Enfatizó que el Munal, como institución cultural, permite la realización de eventos privados, y que aquellos que asistieron lo hicieron con una idea distinta a la presentada públicamente. “La Cancillería no erogó ningún recurso financiero público para esta recepción”, agregó, rechazando rotundamente cualquier insinuación de que su cargo hubiera sido utilizado para avalar un evento inapropiado.
Bárcena también expresó su frustración por ser involucrada en el incidente y dejó claro que siempre ha trabajado con honestidad y compromiso con el medio ambiente y los recursos naturales de México. Reiteró que su historial profesional habla por sí mismo y que estos intentos de descalificación son parte de una campaña de desinformación que no cambiará su determinación de seguir adelante con su trabajo en la Semarnat.
