En respuesta a la temporada de lluvias, el presidente municipal Pedro Rodríguez Villegas informó que los primeros 100 mil ciudadanos que pagaron el predial 2025 entre el 1 de enero y el 31 de marzo cuentan con una póliza de seguro contra incendios y fenómenos hidrometeorológicos. La cobertura alcanza hasta 100 mil pesos y fue adquirida por solo un peso, lo que refuerza la protección del patrimonio familiar ante contingencias naturales.
Un seguro contra desastres con respaldo municipal
Durante una sesión de Cabildo, el alcalde Rodríguez Villegas explicó que esta medida representa una herramienta preventiva y solidaria con los contribuyentes cumplidos. El seguro ampara viviendas ante daños provocados por incendios, explosiones, rayos y fenómenos naturales como lluvias intensas o inundaciones, con una cobertura anual por responsabilidad civil y afectaciones materiales.

La póliza, cuyo costo simbólico se refleja en el comprobante de pago del predial 2025, ha sido activada como parte de una estrategia más amplia del gobierno municipal para hacer frente a los efectos del cambio climático y los riesgos asociados a lluvias atípicas.
Acciones conjuntas para prevenir inundaciones
Ante los pronósticos meteorológicos, el gobierno de Atizapán ha implementado diversas acciones en colaboración con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM). El objetivo es evitar desbordamientos y mejorar el sistema hidráulico de la zona.
En ese marco, el Organismo de Agua Potable ha realizado trabajos de limpieza y desazolve en cuerpos de agua como la Presa Angulo. Hasta la fecha, se han retirado 20 mil toneladas de azolve. Sin embargo, el problema persiste debido a la acumulación de basura, lo que obstruye salidas y provoca encharcamientos aun después de las labores preventivas.

El alcalde enfatizó que la solución no solo depende de las autoridades, sino también de la conciencia ciudadana. Si las coladeras están bloqueadas con desechos, el sistema de drenaje no puede operar eficientemente, incrementando el riesgo de afectaciones.
Recorridos de inspección en zonas afectadas
Como parte del seguimiento a las acciones, Pedro Rodríguez Villegas realizó un recorrido por zonas como Las Huertas, La Guaya y La Cañada, afectadas por recientes precipitaciones. En el área de Camino Real de Calacoaya, el nivel del agua alcanzó un metro, impactando principalmente a comercios, aunque las viviendas reportaron daños menores.
Uno de los puntos críticos identificados es el canal Atizapán, una infraestructura embovedada entre 2006 y 2009. Su pendiente genera una acumulación de presión hidráulica, especialmente en temporadas de lluvias intensas, lo que ocasiona el retorno del caudal en lugar de un drenaje adecuado. “Estamos evaluando alternativas técnicas para controlar esta situación de manera más efectiva”, detalló Rodríguez Villegas.
Urge infraestructura hidráulica de mayor alcance
En otras colonias, como El Potrero, se realizaron trabajos con camiones vactor días antes de las lluvias. Sin embargo, el agua alcanzó el nivel de las banquetas y se filtró en patios residenciales, lo que demuestra que las medidas actuales deben ser reforzadas. La administración reconoce la necesidad de obras hidráulicas de mayor envergadura para mitigar los efectos del cambio climático.
Cada zona crítica en Atizapán presenta particularidades que requieren soluciones específicas. No se trata de una sola obra general, sino de proyectos focalizados con estudios técnicos, presupuestos adecuados y ejecución dentro de esta administración. Colonias como El Jaral muestran afectaciones distintas a las de otras zonas, lo que obliga a una planeación urbana más detallada y sensible a las condiciones geográficas y sociales.

Protección social y planeación urbana responsable
Pedro Rodríguez Villegas consideró que la inclusión del seguro contra desastres naturales ha sido una medida acertada y preventiva. Aunque en esta ocasión no fue necesario activarlo por daños mayores, representa una garantía para los contribuyentes. La prevención debe ir más allá de pólizas y mantenimiento: implica también revisar el modelo de crecimiento urbano.
La expansión desordenada, impulsada por intereses económicos, está exacerbando los problemas de inundación. El alcalde advirtió que el desarrollo urbano debe detenerse en zonas de riesgo y priorizar la conservación de áreas verdes, que funcionan como amortiguadores naturales de lluvias intensas.
Estas acciones conjuntas, tanto institucionales como comunitarias, buscan fortalecer la resiliencia de Atizapán ante fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes y extremos. Con inversiones en prevención, responsabilidad ciudadana y planeación territorial, se aspira a proteger tanto el patrimonio como la vida de los atizapenses.
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