El presidente Andrés Manuel López Obrador calificó de ilegal el paro de labores que los trabajadores del Poder Judicial están llevando a cabo en protesta contra la reforma constitucional a este poder. Según el mandatario, la protesta es un acto que carece de relevancia para la mayoría de los mexicanos, a quienes, según su perspectiva, no les afecta el hecho de que el Poder Judicial esté en huelga.
López Obrador minimizó el impacto de la protesta al afirmar que «no va a suceder nada» y sugirió sarcásticamente que la ausencia de jueces, magistrados y ministros podría incluso ser beneficiosa. El presidente ironizó sobre la situación, diciendo que la huelga asegurará que no se liberen delincuentes del crimen organizado ni de cuello blanco, ya que los juzgados estarán inactivos durante el paro.
En su intervención en Palacio Nacional, el presidente garantizó que su gobierno respetará el derecho a la huelga, pero subrayó que no le corresponde a su administración sancionar a los trabajadores del Poder Judicial que se sumen a la protesta. En cambio, indicó que la responsabilidad de imponer sanciones recae en el Consejo de la Judicatura Federal (CJF), el órgano encargado de supervisar y regular el funcionamiento del Poder Judicial.
López Obrador también expresó su preocupación por un expediente relacionado con 25 mil millones de pesos que, según él, debería ser procesado. Sin embargo, el presidente enfatizó que, aparte de esta preocupación, no hay motivos para alarmarse por la huelga. Reiteró que, aunque el paro puede ser considerado ilegal, su administración respeta el derecho a la protesta y a la huelga, y no tiene objeciones al respecto.
