El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, respondió públicamente al llamado de Grecia Quiroz, viuda del alcalde asesinado de Uruapan, Carlos Manzo, quien pidió ejercer un voto de castigo en las elecciones de 2027 ante la persistencia de la violencia en Michoacán.
El legislador afirmó que quienes deberían preocuparse por ese planteamiento son los partidos de oposición, PRI y PAN, a quienes acusó de mantener vínculos con el narcotráfico.
A través de su cuenta oficial de X (antes Twitter), Noroña expresó:
“Así las cosas, debe preocuparse el PRIAN, son quienes han mantenido vínculos con el narco. @GenaroGarciaL dixit”.
La declaración hace referencia directa al caso del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, actualmente preso en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico, y busca subrayar la responsabilidad histórica de los gobiernos anteriores en el avance del crimen organizado.
Grecia Quiroz y el llamado al voto de castigo
El pronunciamiento del senador surge luego de que Grecia Quiroz, alcaldesa sustituta de Uruapan y viuda de Carlos Manzo, emitiera un fuerte mensaje tras el asesinato de su esposo el 1 de noviembre.
En sus declaraciones, Quiroz pidió a la ciudadanía “no seguir votando por los mismos”, reclamando la falta de resultados y la impunidad en los crímenes que azotan a Michoacán.
Su llamado fue interpretado como una convocatoria al voto de castigo en las próximas elecciones locales de 2027.
El asesinato de Manzo provocó una fuerte movilización militar y de la Guardia Nacional en Uruapan, donde continúan los enfrentamientos entre grupos delictivos.
Contexto político y reacciones
La respuesta de Noroña no pasó desapercibida en redes sociales, donde el tema rápidamente se convirtió en tendencia.
Simpatizantes de Morena respaldaron sus palabras, mientras que figuras de oposición lo acusaron de intentar desviar la atención de la violencia actual.
Especialistas en análisis político señalaron que el comentario del senador abre nuevamente el debate sobre la responsabilidad histórica del Estado mexicano en los vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con el politólogo Salvador Méndez, “Noroña intenta colocar el tema en perspectiva, recordando que los pactos entre crimen y política no nacieron con este gobierno, sino que se profundizaron en administraciones pasadas”.
Violencia en Michoacán: un problema persistente
El homicidio de Carlos Manzo ha vuelto a poner a Michoacán en el foco nacional.
De acuerdo con cifras oficiales, el estado continúa entre los diez más violentos del país, con presencia de varios grupos delictivos que disputan el control de la zona.
El caso de Manzo se suma a una larga lista de funcionarios locales asesinados en la región, lo que ha generado preocupación sobre la seguridad pública y la capacidad institucional para garantizar el orden.
Fuentes locales indican que tras el crimen, se desplegaron elementos del Ejército y de la Guardia Nacional, pero los habitantes aún viven con temor por los enfrentamientos y bloqueos carreteros.
Noroña y el debate sobre el PRIAN
El mensaje de Fernández Noroña también fue interpretado como parte del discurso político que Morena ha mantenido frente a la oposición, en el que se acusa a los partidos tradicionales de “heredar un país sumido en la corrupción y el crimen”.
Con su estilo característico, el legislador sostuvo que los ciudadanos deben recordar quiénes fueron los responsables de construir los vínculos entre poder político y narcotráfico.
“Las pruebas están ahí: los gobiernos del PRIAN pactaron con el crimen organizado. Hoy se rasgan las vestiduras, pero no pueden negar su historia”, escribió.
El comentario también podría leerse en el contexto de la movilización nacional convocada por la generación Z para el próximo 15 de noviembre, donde se espera que miles de jóvenes salgan a manifestarse contra la violencia.
Una ciudadanía más exigente
Los recientes hechos muestran un clima de indignación creciente entre la población, particularmente entre los jóvenes, que reclaman justicia, seguridad y un cambio profundo en la relación entre poder político y criminalidad.
Analistas apuntan que el reto para el actual gobierno federal y para la presidenta Claudia Sheinbaum será mantener la confianza ciudadana y garantizar resultados visibles en materia de seguridad, evitando caer en las mismas prácticas del pasado.
La declaración de Noroña, lejos de ser solo una reacción política, reabre una conversación nacional sobre los vínculos entre crimen y poder que México arrastra desde hace décadas.
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