Decenas de estudiantes de la Escuela Normal Rural de Mactumactzá mantienen protestas en la capital del país para demandar justicia por la muerte de Jesús Alain Vásquez, ocurrida el pasado 15 de mayo durante un enfrentamiento con policías de Chiapas. Las movilizaciones, que incluyen plantones y marchas, buscan presionar al gobierno federal para que intervenga en las investigaciones, luego de que las autoridades estatales descartaran responsabilidades penales al calificar el hecho como un accidente.
El incidente que desató la crisis

El conflicto se originó cuando un grupo de normalistas se enfrentó a elementos de las Fuerzas de Reacción Inmediata Pakal (FRIP) en Tuxtla Gutiérrez. Según testigos estudiantiles, Jesús Alain recibió un disparo en la cabeza durante la persecución de un vehículo que transportaba a varios compañeros, falleciendo por falta de atención médica oportuna. Sin embargo, la Fiscalía de Chiapas presentó una versión radicalmente distinta, sustentada en videos de vigilancia y una necropsia que atribuyó la muerte a un traumatismo craneoencefálico por caída del vehículo en movimiento.
La batalla por la verdad

Mientras el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el fiscal Jorge Luis Llaven Abarca insisten en que no hubo uso excesivo de fuerza, los normalistas exhiben fotografías de manchas de sangre al interior de la camioneta que, aseguran, contradicen la teoría oficial. «No fue un accidente, fue un homicidio. Los pakales son asesinos y lo saben», declaró en entrevista un vocero estudiantil que prefirió mantener su identidad en reserva por temor a represalias.
Las acciones de protesta
Desde su llegada a la Ciudad de México, los estudiantes han intensificado sus formas de manifestación. Iniciaron con una marcha masiva desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino, donde instalaron un plantón que cumplió siete días sin recibir respuesta gubernamental. Posteriormente, bloquearon durante 60 horas el cruce de Paseo de la Reforma e Insurgentes, generando caos vial y afectando el servicio del Metrobús. El punto más álgido ocurrió el 11 de junio, cuando intentaron saltar las vallas de Palacio Nacional en busca de audiencia con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las demandas centrales

Los manifestantes exigen principalmente tres acciones concretas. En primer lugar, la realización de un peritaje independiente avalado por instituciones federales que esclarezca las circunstancias reales de la muerte. En segundo término, el castigo penal para los agentes involucrados y sus superiores jerárquicos. Finalmente, demandan soluciones a problemas estructurales que afectan a las normales rurales, como las trabas en los procesos de ingreso y titulación.
La respuesta institucional
Hasta el momento, las autoridades federales han evitado pronunciarse sobre el fondo del caso, limitándose a señalar que corresponde a Chiapas la investigación. Mientras tanto, la Fiscalía estatal reitera que los peritajes realizados son «contundentes» y ha solicitado formalmente a los estudiantes que entreguen el vehículo involucrado para completar los análisis de mecánica forense, petición que los normalistas han rechazado por desconfianza en las instancias locales.
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