Durante su visita a San Luis Potosí este mes de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum fue sorprendida por la súplica de un niño que se acercó a su camioneta para pedirle que regresara la comida chatarra a las escuelas, eliminada por la SEP en marzo. La mandataria le respondió con amabilidad pero firmeza, explicándole que la medida busca cuidar su salud.
Niño a Sheinbaum: «Devuélvanos la comida chatarra»
Presidenta se mantiene firme: “El azúcar hace daño”
En una escena que rápidamente se viralizó en redes sociales, un niño se acercó a la camioneta donde viajaba la presidenta Claudia Sheinbaum durante una gira de trabajo en San Luis Potosí, y le lanzó una petición inesperada: “Devuélvanos la comida chatarra”.
A pesar de que el menor intentó persuadirla diciéndole que sería “la mejor presidenta de México” si revocaba la prohibición, Sheinbaum sonrió y le respondió con claridad: “Pero no, hace daño a la salud. El azúcar hace mucho daño”.
La respuesta de la presidenta refleja el compromiso de su administración con la promoción de hábitos saludables desde temprana edad, política que se ha visto reforzada por las recientes disposiciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Salud.

La SEP prohibió comida chatarra en escuelas desde marzo
Medida busca combatir obesidad infantil y enfermedades crónicas
En marzo de 2025, la SEP emitió una normativa que prohíbe la venta y distribución de alimentos procesados y ultraprocesados en las escuelas del país. Esta medida responde a la creciente preocupación por los altos índices de obesidad y enfermedades crónicas entre menores de edad.
De acuerdo con el lineamiento, cualquier producto con sellos de advertencia en su etiquetado—por exceso de azúcares, grasas, sodio o calorías—queda vetado en entornos escolares.
¿Qué alimentos están prohibidos en las escuelas?
Lista oficial de productos restringidos
Entre los alimentos que ya no pueden ofrecerse en los planteles escolares destacan:
- Frituras de harina
- Papas fritas
- Donas, flanes, pasteles
- Jugos de caja, refrescos, néctares
- Cacahuates fritos y con sal
- Hot dogs, hamburguesas, pizza
- Botanas industrializadas y nachos con queso
- Leches saborizadas, aguas de sabor artificial
- Paletas y helados de crema
- Frutas en almíbar
- Chicharrones de cerdo y de harina
- Dulces, golosinas y chocolates
- Crema entera o media crema

Además, las escuelas que incumplan con esta medida podrían enfrentar sanciones económicas o incluso perder su Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE).
Impacto social y reacción de padres y alumnos
Entre la nostalgia infantil y la salud pública
La escena del niño pidiendo comida chatarra ha generado diversas reacciones. Mientras algunos usuarios en redes sociales elogiaron la firmeza de la presidenta, otros expresaron empatía por el pequeño y recordaron con nostalgia los recreos con papas, dulces o refrescos.
Algunos padres de familia han manifestado preocupación por la viabilidad de sustituir estos alimentos por opciones saludables que realmente resulten atractivas para los estudiantes. Otros, sin embargo, aplauden la medida como un paso necesario para enfrentar la crisis de salud pública que afecta a las nuevas generaciones.

Expertos respaldan la decisión del Gobierno
Piden involucrar a padres, docentes y sociedad en general
Especialistas en nutrición y salud pública han respaldado la decisión del Gobierno federal. Argumentan que estas restricciones son clave para reducir los riesgos de enfermedades como la diabetes tipo 2, hipertensión y obesidad infantil.
“Eliminar el acceso fácil a comida chatarra en escuelas es una medida con respaldo científico. Pero debe ir acompañada de educación alimentaria y apoyo a padres y docentes”, comentó la doctora Mariana Torres, especialista en nutrición infantil.
Educación nutricional: el reto pendiente
Hacia un cambio de cultura alimentaria desde la infancia
A pesar del respaldo institucional y médico, el verdadero desafío está en generar un cambio de cultura alimentaria que involucre a las familias, maestros y autoridades escolares. Proporcionar alternativas saludables, sabrosas y accesibles será fundamental para lograr que las nuevas generaciones adopten hábitos sostenibles.
“El objetivo no es castigar al niño, sino proteger su salud y enseñarle a cuidar su cuerpo”, dijo Sheinbaum en declaraciones posteriores. En ese sentido, se espera que la SEP publique guías más claras sobre qué alimentos pueden ofrecerse como sustitutos nutritivos.
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