En una intensa jornada que se extendió por más de 12 horas, el Senado de la República aprobó la reelección de Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para un nuevo periodo de cinco años. Con 87 votos a favor, la funcionaria continuará al frente del organismo, a pesar de las críticas de diversos sectores y las controversias que rodearon su postulación.
La sesión, que se llevó a cabo en la madrugada de este miércoles, estuvo marcada por una serie de recesos y tensiones políticas. La votación fue realizada por cédula, tal como lo estipula el reglamento del Senado, para garantizar el voto secreto. Sin embargo, el proceso estuvo cargado de confrontaciones. La bancada del PAN intentó garantizar mayor transparencia al solicitar la presencia de una mampara en el salón de sesiones, similar a las utilizadas por el INE en las elecciones, pero esta propuesta fue rechazada por los aliados de Morena.
Rosario Piedra Ibarra fue favorecida en una terna que también incluía a Nashieli Ramírez y Paulina Hernández Diz. Sin embargo, su reelección estuvo rodeada de polémica. Organizaciones de la sociedad civil manifestaron su desacuerdo con su inclusión en la terna, citando posibles irregularidades, como la entrega de una carta falsa firmada por el obispo Raúl Vera. Además, la funcionaria estuvo entre las aspirantes peor evaluadas por las Comisiones de Derechos Humanos y de Justicia del Senado.
A pesar de las críticas, la reelección de Rosario Piedra Ibarra fue respaldada por los senadores de Morena, el Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), quienes sumaron los 87 votos necesarios para su ratificación. Este respaldo ocurrió después de una reunión privada entre Piedra Ibarra y los legisladores de la coalición mayoritaria, en la que la funcionaria disipó las dudas de algunos senadores sobre su continuidad al frente de la CNDH.
La sesión estuvo marcada por un intenso debate sobre la idoneidad de los perfiles para la CNDH. Se presentaron votos particulares exigiendo la reposición de la terna, argumentando que no cumplía con los requisitos de honestidad, preparación y apoliticidad. No obstante, la intervención de Piedra Ibarra ante los legisladores de la coalición oficialista fue clave para asegurar su reelección. Curiosamente, fue la única candidata de la terna que asistió a la reunión previa a la votación, mientras que Nashieli Ramírez y Paulina Hernández no participaron en este proceso.
Al término de la sesión, se emitieron 127 votos, de los cuales 87 fueron a favor de Rosario Piedra Ibarra, 36 a Nashieli Ramírez, uno a Paulina Hernández Diz y tres abstenciones. A la 1:30 a.m., Piedra Ibarra rindió protesta como presidenta de la CNDH, consolidando su continuidad al frente de la institución encargada de velar por los derechos humanos en México.
