Luisa María Alcalde, presidenta nacional de Morena, anunció que llevará al Congreso Nacional del partido una propuesta para aplicar la reforma antinepotismo desde las elecciones de 2027, desafiando la decisión del Senado que pospuso su entrada hasta 2030. Este cambio, impulsado por el Partido Verde, beneficiaría a figuras como Saúl Monreal (Zacatecas) y Félix Salgado Macedonio (Guerrero), cuyos familiares gobiernan esos estados.
Aunque Morena se comprometió a no postular parientes en Durango y Veracruz 2024, Alcalde busca blindar estatutariamente la medida para 2027, alineándose con la promesa de Claudia Sheinbaum de combatir el nepotismo. Sin embargo, el Senado, liderado por Gerardo Fernández Noroña, modificó el plazo bajo presión aliada, generando tensiones internas. “Morena no presentará familiares este año, pero el Congreso Nacional debe decidir el futuro”, escribió Alcalde en redes.
¿Qué hay detrás del retraso? Analistas señalan que el ajuste a 2030 permitiría a líderes como Monreal y Salgado Macedonio competir en 2026, evitando vetos inmediatos. Mientras Sheinbaum insiste en “congruencia”, críticos acusan a Morena de proteger a sus élites.
El conflicto expone fisuras: ¿Es la reforma un intento genuino por democratizar o una cortina de humo? Con Zacatecas y Guerrero como telón de fondo, la pregunta queda: ¿Podrá Alcalde imponer su agenda o prevalecerán los intereses de las dinastías políticas dentro de Morena?
