El exvicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, ha anunciado que no pedirá el voto para Donald Trump en las próximas elecciones presidenciales del 5 de noviembre. Pence, quien fuera vicepresidente durante el mandato de Trump entre 2017 y 2021, ha declarado que no puede apoyar a Trump «en conciencia» debido a diferencias fundamentales en sus agendas políticas. En una entrevista con Fox News, Pence expresó su preocupación por el distanciamiento de Trump de los principios conservadores y su falta de compromiso con asuntos como la deuda nacional y la santidad de la vida humana.
La ruptura entre Pence y Trump se hizo evidente desde el 6 de enero de 2021, cuando Pence se negó a seguir los deseos del expresidente y certificó la victoria electoral de Joe Biden, a pesar de la presión de Trump para invalidar los resultados. El distanciamiento se acentuó durante la campaña presidencial de Pence en 2023, cuando acusó a Trump de poner en peligro la Constitución al instarlo a elegir entre él y sus deberes constitucionales.
A pesar de haber firmado un compromiso de apoyar al candidato republicano elegido, Pence ha decidido romper dicho compromiso por razones de conciencia. Este gesto marca un hito significativo en la relación entre ambos políticos y refleja las tensiones internas dentro del Partido Republicano.
Otros políticos republicanos, como Chris Christie y Nikki Haley, también han mostrado desacuerdo con Trump y han optado por no respaldarlo en las elecciones. La división dentro del partido resalta la compleja dinámica política que enfrenta Trump mientras busca asegurar su nominación presidencial para las elecciones de noviembre.
