Ignacio Mier Velazco inició una restructuración administrativa en el Senado tras cuatro meses al frente del grupo parlamentario de Morena. El coordinador removió a personal designado por su antecesor Adán Augusto López Hernández y colocó a su equipo de confianza en posiciones clave.
Los cambios comenzaron este lunes con la salida de Fernando Kim Pulido de la titularidad de Comunicación Social. En su lugar fue designado Carlos Pérez Coliote, quien ahora encabezará esta área estratégica de la Cámara Alta.
Salen tres funcionarios clave del equipo anterior
La restructuración no se limitó al área de comunicación. Elvia Lucía Aguillón Moreno dejó la Dirección General de Recursos Humanos, cargo que ocupaba desde la gestión de Adán Augusto López.
También fue removido Fidel Ortiz, quien dirigía el área de Resguardo Parlamentario. Esta dirección había generado controversias durante su administración, por lo que su salida no sorprendió en los pasillos del Senado.
Los tres funcionarios formaban parte del núcleo de confianza que Adán Augusto López instaló durante su coordinación del grupo parlamentario morenista.
Mier consolida su control en la Cámara Alta
Los movimientos reflejan la estrategia de Mier Velazco para consolidar su liderazgo en el Senado. Desde diciembre pasado asumió tanto la coordinación parlamentaria de Morena como la presidencia de la Junta de Coordinación Política.
Las fuentes consultadas indican que estos cambios responden a la necesidad de trabajar con un equipo alineado a su visión política y administrativa.
La restructuración también busca eliminar posibles resistencias internas que pudieran complicar la agenda legislativa del partido en el poder.
Se esperan más cambios en próximas semanas
Los movimientos de este lunes son apenas el inicio de una transformación más amplia en la estructura del Senado. Según información de fuentes cercanas a Mier Velazco, otros cargos administrativos podrían cambiar en las próximas semanas.
La estrategia del coordinador morenista apunta a tener pleno control de las áreas sensibles antes de enfrentar los debates legislativos más complejos del periodo.
Los cambios también envían un mensaje claro sobre el nuevo liderazgo en la Cámara Alta y marcan distancia definitiva con la gestión anterior de Adán Augusto López Hernández.
