El Gobierno de México busca un diálogo con Washington para evitar el arancel del 20.91% a las importaciones del tomate mexicano por acusaciones “sin razón” de precios injustos y competencia, señaló el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué.
Berdegué, aseguró que se busca resolver la situación mediante el diálogo. “Como ha dicho la presidenta Sheinbaum, siempre apostamos por el diálogo”, declaró en conferencia.
Estados Unidos sostiene que el acuerdo de 2019 no protege a sus productores. Por eso, pretende imponer una orden antidumping. Según Washington, los tomates mexicanos se venden a precios artificialmente bajos.
El titular de Agricultura refutó dichas acusaciones. Asegura que los productores de Florida llevan décadas lanzando señalamientos sin pruebas. “No vendemos por debajo del costo”, enfatizó.
El 90% de los tomates que consume Estados Unidos son de origen mexicano. Además, el 99.8% de las exportaciones mexicanas de tomate tienen como destino el mercado estadounidense.
En 2023, México exportó tomates por 2,562 millones de dólares. Perder ese mercado sería un golpe duro para el campo mexicano… y también para el consumidor estadounidense.
Según el funcionario, esta medida arancelaria, lejos de afectar significativamente a México, impactará directamente en los bolsillos de los ciudadanos de Estados Unidos.
México tiene 90 días para evitar el arancel. El reto es grande, pero el gobierno confía en que la vía diplomática abrirá nuevas posibilidades.
En tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum denunció que la medida fue tomada sin previo aviso al Gobierno federal.
Prospectiva: Si no se alcanza un acuerdo, la tensión comercial podría afectar gravemente la economía agrícola de ambos países. México deberá demostrar con datos que sus prácticas son justas y que su producción es esencial para el mercado estadounidense. Este conflicto podría redefinir acuerdos clave del comercio agroalimentario en América del Norte.
