El inicio del ciclo escolar 2024-2025 en la región Sierra de Chiapas, que incluye los municipios de la región frente a Guatemala, Frailesca y Centro, se ha visto gravemente afectado por la narcoviolencia que azota estos lugares. Según informó la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), se estima que al menos 300 mil alumnos no comenzaron sus clases debido a la inseguridad. La CNTE no detalló el número exacto de maestros y escuelas afectadas por esta crisis.
La Secretaría de Educación había proyectado que más de un millón 800 mil alumnos, abarcando niveles desde básico hasta superior, iniciarían el ciclo escolar en Chiapas. También se esperaba la reincorporación de 98 mil maestros en 22 mil 800 escuelas distribuidas en el estado. Sin embargo, la violencia y el conflicto han interrumpido este proceso, dejando a numerosos estudiantes sin acceso a la educación.
Una carta anónima enviada por una estudiante de secundaria del municipio de Chicomuselo, uno de los más golpeados por la actividad de los cárteles, refleja la desesperación y el miedo que sienten los jóvenes y sus familias. En la misiva, la estudiante describe cómo la delincuencia organizada ha violentado su derecho a la educación y cómo la inseguridad ha generado un ambiente de angustia y trauma. “Vivir con el miedo de no saber si mis padres van a regresar de sus trabajos, vivir con la angustia de no saber qué va a pasar mañana y ahora mi vida es incierta por no tener un techo… es algo traumático para una niña y todos los niños de mi pueblo”, expresa la carta.
La estudiante también hace un llamado al presidente Andrés Manuel López Obrador, pidiendo que se devuelva la tranquilidad a su comunidad. Esta solicitud subraya la urgencia de abordar la crisis de seguridad que está afectando el bienestar y la educación de los jóvenes en la región. La situación en Chiapas resalta la necesidad de intervenciones efectivas para garantizar que los derechos educativos de los niños y adolescentes no sean comprometidos por la violencia.
