El presidente de Francia, Emmanuel Macron, nombró a Gabriel Attal, «el niño prodigio» de la política francesa, como primer ministro en sustitución de la tecnócrata Élisabeth Borne.
Attal ha adquirido ese sobrenombre ya que desde los 22 años fue consejero en un ministerio, a los 29 secretario de Estado, después portavoz de Gobierno, ministro de Cuentas Públicas, ministro de Educación y hoy Primer Ministro.
«El niño prodigio» de la política se convirtió a sus 34 años en el primer ministro francés más joven y en el primero abiertamente homosexual, tendrá como reto frenar el auge de la extrema derecha en Francia y evitar su llegada al poder en 2027. Para ello, el futuro inquilino de Matignon deberá impulsar el «rearme industrial, económico, europeo» y también «cívico» que Emmanuel Macron, prometió el 31 de diciembre para impulsar su segundo mandato.
El nuevo primer ministro destacó en el ministerio de Educación, donde estuvo por seis meses, por defender una escuela de «derechos y deberes«, prohibió la abaya (prenda usada por las musulmanas) y se dijo abierto a experimentar el uso de uniformes.
«La juventud, su popularidad en la opinión pública y la capacidad real o supuesta de liderar la campaña del gobierno para las elecciones europeas» decantaron su designación, indicó una fuente próxima al ejecutivo.
Los 20 meses de la antecesora de Attal, Élisabeth Borne, de 62 años, estuvieron marcados por la tensión política durante la reforma de las pensiones impuesta por decreto, y un episodio de disturbios urbanos a mediados de 2023.
Sin embargo, la aprobación en diciembre de una reforma migratoria, que el gobierno endureció para obtener el apoyo de la derecha, dividió y paralizó al oficialismo, máxime cuando la extrema derecha celebró la «victoria ideológica» de la ley.
