Al menos 70 personas murieron y más de 300 resultaron heridas tras los bombardeos israelíes contra instalaciones militares y nucleares en Irán, según reportes de la agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria. Entre los fallecidos se encuentran altos mandos militares, incluidos el general Mohamad Hosein Baqerí, jefe del Estado Mayor, y el general Hossein Salamí, comandante de la Guardia Revolucionaria. Israel justificó los ataques como «medida preventiva» ante una supuesta amenaza iraní, desatando una crisis que podría extenderse por Medio Oriente.
Ataques a blancos estratégicos

Los bombardeos, ejecutados en la madrugada y continuados por la tarde, impactaron más de cien objetivos, incluyendo la planta de enriquecimiento de uranio en Natanz, confirmó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Además, zonas residenciales en Teherán fueron alcanzadas, aumentando el número de víctimas civiles.
El líder supremo de Irán, Ali Jameneí, calificó los ataques como un «crimen» y prometió represalias: «El régimen sionista se preparó un destino amargo y doloroso». El presidente Masud Pezeshkian aseguró que la respuesta iraní será «poderosa y hará que el enemigo se arrepienta».
Reacciones internacionales y riesgo de escalada
Hamás, a través de su brazo armado, las Brigadas Al-Qasam, condenó los ataques y expresó solidaridad con Irán, destacando su apoyo a la resistencia palestina. «El enemigo sionista se engaña si cree que estos ataques debilitarán los frentes de resistencia», declaró el portavoz Abu Obeida.
Analistas advierten que la situación podría desencadenar una guerra regional, con posibles represalias iraníes a través de grupos aliados como Hezbolá en Líbano o milicias en Irak y Yemen. Rusia y China han llamado a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, mientras Estados Unidos reiteró su apoyo a Israel.
Impacto en el programa nuclear iraní
El ataque a Natanz, centro clave del programa nuclear iraní, podría retrasar años los avances tecnológicos del país, según expertos. Sin embargo, también aumenta el riesgo de que Irán acelere su desarrollo de armamento como medida defensiva. Rafael Grossi, director del OIEA, urgió a «evitar acciones que pongan en peligro instalaciones nucleares», recordando los graves riesgos de contaminación radiactiva.

Mientras tanto, mercados globales reaccionaron con alzas en el petróleo y caídas en bolsas asiáticas y europeas, reflejando el temor a una escalada prolongada.
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